La euforia por el avance argentino en el Mundial 2026 desató un récord en la reventa oficial, con tickets que alcanzan cifras astronómicas
El pase de la Selección Argentina a los cuartos de final del Mundial 2026 ha desatado una auténtica locura comercial que excede lo estrictamente deportivo. Tras una clasificación agónica, la fiebre por ver al vigente campeón del mundo en una instancia decisiva provocó un estallido en la demanda de entradas. Este fenómeno se vio reflejado de inmediato en la plataforma oficial de reventa de la FIFA, donde los precios de los tickets para el próximo encuentro ante Suiza sufrieron una escalada sin precedentes, llegando a registrar ofertas insólitas que tocan un techo de hasta 115.000 dólares.
El esperado compromiso se disputará el próximo sábado a las 22:00 (hora argentina) en el Kansas City Stadium. La Scaloneta llega a esta cita tras eliminar a Egipto en un vibrante 3 a 2, mientras que el combinado europeo viene de un enorme desgaste físico luego de jugar 120 minutos y dejar en el camino a Colombia en la definición por penales. Con ambos equipos entre los ocho mejores del planeta, el interés global se trasladó directamente a las boleterías virtuales.
De acuerdo con los valores relevados en el sitio autorizado por la FIFA, los hinchas que busquen un lugar en los sectores superiores todavía pueden encontrar opciones que oscilan entre los US$1.500 y US$3.000. Sin embargo, para la gran mayoría de las ubicaciones intermedias, el promedio general ya ronda los US$5.000.
La brecha se vuelve abismal en el sector de las plateas preferenciales y las zonas más cercanas al campo de juego. Allí es donde los vendedores han fijado cotizaciones por encima de los US$100.000. Para tomar dimensión del fenómeno, basta comparar estos números con el partido anterior de Argentina ante Cabo Verde, donde las entradas premium más caras se habían plantado en US$57.500. De este modo, los valores para el cruce contra los suizos prácticamente duplicaron el récord previo.
Este descontrol en los precios es posible debido al funcionamiento del sistema de la plataforma oficial, el cual permite que los propietarios originales de las entradas fijen libremente el valor de reventa que deseen, mientras que la FIFA interviene exclusivamente como intermediaria para garantizar la autenticidad del boleto y evitar estafas. No es la primera vez que la herramienta queda en el ojo de la tormenta: a lo largo del certamen, el sistema ya cosechó numerosas críticas por la falta de regulación de los precios inflados y por las altas comisiones aplicadas a ambas partes de la operación.
Con miles de fanáticos argentinos movilizándose y buscando asegurar su lugar en las tribunas del Kansas City Stadium, el debate alrededor del negocio de las entradas vuelve a acaparar los flashes en la previa de un partido que promete paralizar al país.
