Estudiantes de Capayán denuncian «abandono» y exigen cambios en el transporte nocturno para no perder el año

A través de una denuncia ciudadana, alumnos de Institutos de Educación Superior (IES) y escuelas nocturnas expresaron su malestar por la falta de coordinación en los horarios de la línea que une Miraflores con la Capital. Aseguran que deben retirarse antes de clase para no perder la única unidad disponible.

La comunidad educativa de la zona de Capayán se encuentra en estado de alerta ante lo que consideran una falta de respuestas por parte de las autoridades provinciales y municipales. A través de un reporte enviado a nuestra línea de WhatsApp, estudiantes de niveles superiores y escuelas para adultos manifestaron el grave perjuicio que les genera el actual cronograma de transporte público de pasajeros.

El foco del conflicto radica en el horario de salida del servicio de la empresa 20 de Julio, propiedad de Julio Bieza. Según relatan los damnificados, el último colectivo parte a las 23:00 horas, lo que obliga a los alumnos a abandonar sus aulas al menos 40 minutos antes de que finalice la jornada escolar para poder llegar a la parada.

Un impacto directo en el rendimiento académico
Esta desincronización horaria no es un inconveniente menor: implica la pérdida sistemática de una materia por día.

“Eso no se recupera más. Nos lleva a perder el año, y así es todos los años. Da vergüenza que no quieran retrasar el servicio apenas 30 minutos”, expresaron con indignación los usuarios.

La solicitud de los estudiantes es concreta: piden que la salida se desplace a las 23:30 horas. Esta modificación mínima les permitiría completar sus horas de estudio sin el riesgo de quedar varados o verse obligados a costear traslados privados que exceden sus posibilidades económicas.

Ausencia de soluciones institucionales
La denuncia apunta directamente a una cadena de responsabilidades que incluye a la Dirección de Transporte de la Provincia, al Ministerio del área y a la conducción de la empresa prestataria. Asimismo, los estudiantes extendieron el reclamo al ámbito político local, mencionando la falta de intervención del intendente Omar Soria, así como de los concejales y el senador departamental.

“A nadie le interesa nuestro futuro. Los alumnos se quedan y pagan para poder recibirse de algo, pero el colectivo viene lleno y nadie hace nada por nosotros”, concluye el descargo.

Por el momento, los estudiantes continúan a la espera de una gestión que garantice el derecho fundamental de acceso a la educación, permitiéndoles finalizar sus estudios sin las trabas logísticas que hoy ponen en jaque su formación profesional.

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