Por el financiamiento universitario
El rector de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), Oscar Arellano, sostuvo que el Gobierno nacional deberá avanzar con la recomposición salarial para docentes y no docentes, además de restablecer las becas estudiantiles, al asegurar que el amparo judicial que obliga a aplicar esos puntos de la ley de financiamiento universitario quedó firme.
En una entrevista con el programa Fuego Cruzado, Arellano señaló que ya no existen argumentos para postergar el cumplimiento de la norma y expresó su expectativa de que la administración de Javier Milei la acate en la liquidación de haberes de este mes.
«La ley está aprobada y el amparo quedó firme. El Gobierno está absolutamente obligado a aplicar la recomposición salarial de docentes y no docentes y el tema de las becas estudiantiles. Ya no hay excusas», sostuvo.
El rector recordó que, durante la discusión judicial, el Ejecutivo había argumentado que debía esperar una resolución definitiva. Sin embargo, consideró que esa instancia ya fue superada y advirtió que un eventual incumplimiento tendría una gravedad institucional mayor.
«Espero que a fin de mes hagan los deberes como deben hacerlo. Respetar la ley y respetar la decisión de la Justicia», afirmó. Aunque evitó anticipar un escenario de conflicto, remarcó que desconocer el fallo «sería extremadamente grave».
En ese sentido, indicó que el propio subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, manifestó públicamente que el Gobierno aplicaría la ley si la resolución judicial quedaba firme. «No necesitamos que lo comuniquen; simplemente tienen que cumplirla», señaló.
Arellano insistió en que la discusión ya no pasa por la validez de la norma, sino por su aplicación concreta. En ese marco, remarcó que la universidad pública necesita previsibilidad para sostener su funcionamiento y que las demoras en la ejecución de la ley impactan directamente en docentes, no docentes y estudiantes.
«Shutdown»
Durante la entrevista, Arellano también cuestionó el proyecto de Presupuesto 2027 enviado por el Ejecutivo nacional al Congreso. Consideró «inusual» que haya sido presentado con tanta anticipación y advirtió que prevé recortes en áreas sensibles como educación y salud.
Además, expresó su preocupación por la incorporación de un mecanismo similar al denominado «shutdown» estadounidense, al entender que podría habilitar al Gobierno a suspender pagos a sectores esenciales si se ve comprometida la meta de déficit cero.
«Si no hay plata, directamente se autorizaría al Gobierno a no pagarles ni a los médicos ni a los profesores universitarios. Eso es una locura», cuestionó.
El rector también vinculó la situación presupuestaria con el modelo económico impulsado por la administración nacional. Sostuvo que el crecimiento basado en sectores como la minería, Vaca Muerta o el agro no garantiza desarrollo si no genera empleo ni mejora la distribución de la riqueza.
Finalmente, defendió el rol estratégico de la universidad pública y consideró que el respaldo social demostrado durante el conflicto universitario refleja que la educación continúa siendo una prioridad para las familias argentinas.
«La sociedad sabe que la única manera de que sus hijos tengan un futuro mejor es a través de la educación. Ningún buen padre quiere que su hijo no estudie», concluyó.
