Oscar Arellano, rector de la UNCa
El rector de la UNCA advirtió sobre el mal clima institucional y remarcó la importancia de sostener un salario digno.
El rector de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCa) se refirió al complejo escenario que atraviesa el sistema universitario nacional en relación con la disputa salarial docente y no docente, y el tratamiento en el Congreso de un nuevo proyecto de ley de financiamiento universitario enviado por el Poder Ejecutivo.
Arellano explicó que el conflicto actual tiene su origen en la ley de financiamiento universitario aprobada el año pasado, que el Gobierno vetó, luego el Congreso ratificó y que hoy cuenta con dos dictámenes judiciales que ordenan su efectivización. Dicha norma implicaba la actualización de los salarios caídos a diciembre de 2024, contemplando una pérdida del 30% durante el período diciembre 2023-diciembre 2024, y a partir de enero de 2025 una actualización en función de la inflación o el IPC.Sin embargo, el proyecto enviado ahora por el Ejecutivo «directamente desconoce lo del 2024″ y propone actualizar la pérdida salarial en 12,3 puntos correspondientes a 2025, pagaderos en tres cuotas .»Obviamente todo el sistema universitario estamos en desacuerdo con esa ley», afirmó el rector, y advirtió que, de aprobarse, «dejaría sin efecto la anterior y convalidaría una pérdida de alrededor del 30% o algo más por ciento» en el poder adquisitivo de los docentes.
En cuanto a la postura institucional, el rector señaló que desde el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) plantean «que es importante el inicio de clases, la normalización de las clases y avanzar en defensa de la ley anterior, o al menos trabajar con los legisladores solicitando que no aprueben la ley que enviaron». Reconoció que existe «incertidumbre» sobre la posición del Congreso, pero dijo mantener «alguna expectativa positiva respecto a los resultados», recordando que la ley anterior se aprobó con amplia mayoría.
Sobre el clima en las universidades, Arellano fue contundente: «Hay una efervescencia muy alta, muy elevada, y hay un clima realmente de mucha insatisfacción en los cuerpos docentes y no docentes».
Atribuyó esta situación a la dificultad cotidiana de «no llegar a fin de mes y tener grandes problemas», lo que genera adhesión a las medidas de fuerza.
Inicio de clases
Consultado acerca del riesgo para el dictado de clases en el primer cuatrimestre, el rector consideró que la situación será dispar según cada universidad, aunque advirtió que «hay un clima de mucha tensión, un clima de mucha preocupación, un clima de vocación de un plan de lucha».
También remarcó que la prioridad debe ser trabajar con los legisladores y «poner en evidencia ante la sociedad la importancia de sostener un salario digno docente», porque «sin educación no hay posibilidad de desarrollo».
Finalmente, el rector de la Universidad Nacional de Catamarca destacó el valor de la educación pública argentina: «Siguen siendo nuestros universitarios reconocidos en el ámbito mundial, en cualquier país, vas a España, Italia y la gente reconoce la calidad de nuestro egresado».
En este sentido concluyó: «Esto es lo que tenemos que sostener y mejorarlo aún, y no se hace reduciendo los salarios de docentes y no docentes».

