El gremio denunció falta de diálogo
El Ejecutivo solicitó la intervención de la Dirección de Inspección Laboral para intentar destrabar el conflicto.
La Municipalidad de Valle Viejo solicitó formalmente la conciliación obligatoria ante la Dirección de Inspección Laboral (DIL) buscando destrabar el conflicto que mantiene con el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM). Sin embargo, la iniciativa fue rechazada por el gremio, que consideró insuficiente la propuesta presentada por el Ejecutivo y ratificó la continuidad de las medidas de fuerza.
Desde la comuna señalaron que la conciliación garantiza el normal funcionamiento de los servicios públicos. Además, sostuvieron que la medida busca encauzar el conflicto dentro de los canales institucionales y legales. En el mismo comunicado, advirtieron que la protesta mantiene inmovilizados vehículos del parque automotor, afectando distintas tareas operativas y la prestación de servicios esenciales para los vecinos del departamento. Sin embargo, el gremio rechazó la propuesta, al cierre de esta edición, desde el SOEM señalaron que no habían sido notificados por la DIL sobre la apertura formal del procedimiento.
La secretaria adjunta Verónica Herrera explicó que la oferta del municipio contemplaba el adelantamiento del medio aguinaldo, un incremento del 6% previsto para julio y la incorporación al salario de un adicional que actualmente se paga como premio. “Era la misma propuesta de siempre”, sostuvo al explicar la decisión adoptada por la asamblea de trabajadores.
Según indicó, la oferta se encuentra lejos del reclamo planteado por el sindicato, además del cumplimiento de compromisos asumidos en el acta acuerdo firmada durante 2024. “Nosotros estamos pidiendo un incremento del 30%, o sea llegar a un piso de un millón de pesos para el trabajador que menos cobra. No es mucho lo que estamos solicitando teniendo en cuenta los años en los que se perdieron paritarias y también el incumplimiento del incremento al básico que estaba acordado”, afirmó.
Herrera también cuestionó la forma en que se desarrolló el encuentro con la intendenta Susana Zenteno. Aseguró que no existió una reunión formal y denunció que la propuesta fue entregada sin las formalidades administrativas habituales.
“Fue un ‘vení, te doy y te vas’. Era una hoja con la firma y sello de ella, sin la formalidad que debería tener una propuesta oficial”, manifestó.
Varios días sin solución
El conflicto lleva varios días y comenzó con reclamos salariales y laborales impulsados por los trabajadores municipales. Con el paso de los días se sumaron movilizaciones, cortes de calles y un acampe frente a la intendencia. El gremio también denunció falta de equipamiento, problemas vinculados a la cobertura de ART y condiciones deficientes para el desempeño de distintas tareas.
La situación derivó incluso en la intervención del gobernador Raúl Jalil, quien durante el fin de semana se comprometió a facilitar instancias de diálogo entre las partes. Para Herrera, ese escenario deja al descubierto las dificultades del Ejecutivo municipal para resolver la disputa. “Lamentablemente el hecho de que tengan que estar interviniendo desde otros lugares deja mucho que decir de los funcionarios actuales”, cuestionó.
Por otra parte, el diputado provincial del MID, Fernando Baigorri, anunció la presentación de un pedido de informes para conocer la situación laboral, salarial y administrativa del municipio. La iniciativa también solicita información al Poder Ejecutivo Provincial sobre los recursos destinados a la comuna.
Cabrera pidió una mesa de diálogo
En medio del conflicto, el concejal Gerónimo Cabrera, presentó un proyecto de resolución para solicitar a la intendenta Susana Zenteno la apertura inmediata de una mesa de diálogo con los trabajadores municipales.
El edil sostuvo que la problemática excede la discusión salarial y aseguró que existen reclamos vinculados a las condiciones laborales y a la provisión de herramientas de trabajo. “No es una cuestión solamente de salario, sino que no se cumplen las necesidades mínimas de los empleados”, afirmó.
Entre las medidas que propone la iniciativa se solicita que el Ejecutivo informe en un plazo de cinco días hábiles los ingresos y gastos corrientes del municipio para evaluar alternativas de recomposición salarial.
También requiere un listado actualizado del personal municipal, el cumplimiento de compromisos asumidos con los trabajadores, la entrega de indumentaria y equipamiento, y el cese de cualquier práctica de hostigamiento contra quienes participan de las medidas de fuerza.
Cabrera cuestionó además la falta de información sobre la situación financiera de la comuna y reclamó mayor transparencia en la administración de los recursos públicos. En ese sentido, insistió en que el diálogo es el único camino posible para superar la crisis.
“Necesitamos que se siente a conversar con la familia municipal y ver cómo salimos adelante”, expresó el concejal, quien además manifestó su respaldo al reclamo de los trabajadores y pidió avanzar en una solución consensuada.
