El presidente de Estados Unidos aseguró que está dispuesto a aceptar los resultados de las elecciones legislativas y alcanzar acuerdos con la oposición. Sin embargo, sostuvo que los republicanos habrían ganado ampliamente si él hubiera sido candidato y advirtió que podría vetar leyes impulsadas por el nuevo Congreso.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció la derrota de su partido en las elecciones de medio mandato y manifestó su disposición a trabajar con la nueva mayoría demócrata en el Congreso. “Estoy totalmente dispuesto a aceptar esos resultados”, afirmó durante una entrevista con The New York Times, luego del avance opositor en ambas cámaras legislativas.
El mandatario también dejó abierta la posibilidad de alcanzar acuerdos con sus adversarios políticos. “Esperamos poder trabajar con ellos. Probablemente lleguemos a algún acuerdo”, sostuvo al referirse al nuevo escenario que se abrirá en Washington.
La derrota republicana representa un duro golpe para la Casa Blanca, ya que los demócratas tendrán el control del Senado y de la Cámara de Representantes. La nueva composición del Congreso les permitirá condicionar la agenda legislativa de Trump, bloquear iniciativas e impulsar investigaciones sobre su administración.
Trump había tenido una participación activa en la campaña electoral. Durante el último mes encabezó alrededor de 20 actos proselitistas y convocó a sus seguidores a votar como si su nombre estuviera en las boletas. Los comicios se habían convertido, de hecho, en una evaluación de su gestión al frente del Gobierno.
Pese a reconocer el resultado, el presidente intentó despegarse de la derrota y cuestionó el escenario que dejó la elección. En una entrevista con Fox News elogió el trabajo de sus adversarios: “Creo que los demócratas hicieron un buen trabajo, de verdad lo creo”, señaló.
Sin embargo, también aseguró que los republicanos habrían conseguido una victoria contundente si él hubiera sido candidato. “Si hubiera estado en la boleta, habríamos arrasado”, afirmó.
El mandatario reconoció que la guerra contra Irán tuvo incidencia en el resultado electoral, aunque defendió la campaña militar. También anticipó que podría utilizar el veto presidencial para frenar proyectos aprobados por el nuevo Congreso demócrata.
