“La Chancha” Frías declaró como arrepentido y complicó a Morales

Contó detalles de la operación en la que habría participado el excamarista Juan Pablo Morales, quien está imputado en la causa.
Anteayer se conoció que finalmente Sebastián “La Chancha” Frías se acogió al beneficio del arrepentido y el acuerdo fue homologado por el juez Miguel Ángel Contreras. En su declaración, a la que El Esquiú.com tuvo acceso, Frías contó detalles de la operación narco en la que habría participado el excamarista Juan Pablo Morales, lo que complicaría su situación procesal.
Cabe recordar que el pasado viernes se amplió la acusación y la cantidad de imputados en la investigación que tiene como principal sospechoso al cuestionado abogado, quien sostuvo su inocencia y solo manifestó a la prensa que “hubo una mala interpretación de las escuchas”.

En el documento, ahora incorporado formalmente a la causa, el imputado Frías acuerda con la Fiscalía Federal colaborar con la causa a cambio de una reducción en la pena, ya que brinda detalles que lo sindican como uno de los autores.

El inicio
En uno de los pasajes de la declaración “La Chancha” manifiesta: “Mi compañero Marcos Reartes, que ya en una ocasión estuvimos presos juntos por robo y somos amigos de hace muchos años, me manifiesta que había hablado con el Dr. Juan Pablo Morales por un trabajo fácil, que no había riesgo de nada. Yo preguntándole a mi amigo de qué se trataba este trabajo, él me dice que el Dr. Morales tenía una mercadería para que nosotros se la vendamos. Yo le pregunto qué era esa mercadería, me contesta mi amigo que era producto de cocaína y yo, sorprendido, le pregunté de dónde sacó el Dr. Juan Pablo Morales eso que nos estaba ofreciendo. Él me comentó que el Dr. le dijo que eso era de un cliente que le había pagado con eso porque no tenía el dinero de sus honorarios”.

De acuerdo a lo que se pudo conocer de la investigación, hasta ese momento, solo el teléfono de Rearte estaba intervenido, ya que había una investigación por narcotráfico en pleno proceso que era llevada a cabo por Gendarmería Nacional y contaba con autorización del juez federal Miguel Ángel Contreras.
A partir de allí, Frías agregó: “Quería el Dr. Morales que Reartes y yo se la vendiéramos para que pudiéramos hacer plata. Yo le contesté que sí, que no había problema, era plata fácil para mí”, en relación a la supuesta droga.
“El Dr. nos invitó a que fuésemos por su estudio. Esto fue más o menos dos semanas antes de mi detención, no me acuerdo precisamente. Fuimos al estudio y hablamos con el Dr. Juan Pablo Morales y nos explicó en qué consistía la operación. Nos contó que él tenía un cliente, un muchacho que estaba preso, que ese muchacho tenía droga para vender y que le daba como parte de unos honorarios, que él no estaba en esto y no tenía experiencia en cómo vender la droga, que por eso había pensado en nosotros para que lo hiciéramos”.

En otro tramo, Frías señala que Morales se ofreció como “garantía con el preso de que nosotros le vamos a pagar”. “Quedamos en que él (Morales) hablaría con su cliente y luego nos daría el número de teléfono. Después, en una llamada entre Marcos y Morales, cuando yo estaba junto con Marcos y escuché todo, Morales le dice a Marcos ‘ahí le paso el número de la doctora’, que sería el número de la persona con quien teníamos que hablar para arreglar por la droga”.

La operación
En otro tramo, Frías involucra al supuesto “cliente” de Morales. “Nosotros nos fuimos, hablamos por teléfono con el número que nos dio el Dr. y de ahí nos atiende un muchacho que era de apellido Lazarte, y para entonces nosotros no sabíamos si era el preso o la mujer u otra persona que estaba en la calle. Conversamos con él y le hablamos sobre el tema de la mercadería que nos había dicho el Dr. Morales, todo lo cual está en la primera escucha que tenemos desde el teléfono de Marcos (intervenido) con el muchacho Lazarte, donde él nos dijo que ya había hablado con el Dr. Morales, hablamos sobre el precio, que era $1.200.000 por cada kilo, y dos kilos serían $2.400.000”, sostuvo en cuanto al valor de la sustancia prohibida.
“No recuerdo si fue un día o dos después, recibimos la llamada y él nos preguntó si ya estábamos listos para recibir la mercadería. Él nos pregunta si nosotros teníamos la plata. Mi amigo Marcos le responde que no teníamos plata nosotros, que ya habíamos hablado con el Dr. Morales y que el Dr. era la garantía. Él nos contesta que pensaba que nosotros teníamos algo de plata para darle. Marcos le contestó que no, que no teníamos dinero.

”El Dr. nos dijo que nos quedemos tranquilos porque tenía todo arreglado. Esta conversación la tuve por llamadas de WhatsApp con Morales. Aclaro que cuando estuvimos en el estudio en la reunión que mencioné antes, el Dr. Morales nos ofreció cocaína. Nosotros le pedimos dos kilogramos y teníamos que pagarle $2.400.000 por esos dos kilos.

”La droga supuestamente estaba en Catamarca, en una finca en Coneta o Nueva Coneta, no me acuerdo bien. La droga la iba a traer la mujer de este muchacho Lazarte, a quienes no conozco. Es decir, traería la droga desde Coneta al estudio del Dr. Morales, ahí iba a ser el punto de entrega, por la garantía que él ponía y los pagos también se iban a hacer en el estudio. Quedamos a la espera de una llamada para confirmar todo, incluso estábamos viendo de conseguir algo de plata para realizar la operación, y de ahí fue que el domingo, no recuerdo bien la fecha, irrumpió gendarmería en mi casa con una orden de allanamiento y no se llegó a concretar la operación”, señaló Frías.

Vale remarcar que, hasta ahora, en la causa hay ocho detenidos, entre los cuales está el abogado, por quien la Fiscalía Federal reiteró su pedido de detención puesto que, para ellos, puede entorpecer la causa.

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