EN LA CONVENCIÓN NO SE TOCÓ EL TEMA
En reuniones previas al plenario, se decidió entre la mayoría de las líneas, no tocar el tema para evitar escándalos.
Contrario a lo que se esperaba, la convención radical se concretó en un clima de paz y de llamado a la unidad. Solo hubo críticas al gobierno provincial y en forma aislada, a la gestión libertaria a cargo del presidente Javier Milei.
En la previa del plenario radical, había expectativas en torno a que el escándalo de las designaciones de amigos y parientes de legisladores y exlegisladores radicales en el gobierno, sea lo central en la jornada. Finalmente, poco y nada se dijo del tema.
Como lo consignó El Ancasti, a través de las redes se difundió el decreto 984 del Gobierno, con fecha 28 de diciembre del año pasado, por el que se otorga contrato de empleo público a 26 personas que tienen algún vínculo con ex y actuales diputados por un año.
También se difundió un video anónimo en el que se explicaba que cada uno de los dirigentes designados tenía un vínculo familiar, laboral o de amistad con los diputados que pertenecieron al bloque hasta diciembre del año pasado. También están en el listado algunos dirigentes que ocupan cargos partidarios o hasta integrantes de la última Junta Electoral de la UCR.
El decreto salió a luz justo el día previo a la Convención radical por lo que hizo temer a los organizadores que el tema explote en el encuentro. En este sentido, hubo reuniones con diputados provinciales con el objetivo de planificar alguna estrategia para afrontar la lluvia de críticas que los militantes podían lanzar en la Convención.
Las reuniones continuaron ayer en la mañana, lo que generó que el inicio de la Convención se demorará hasta pasado el mediodía. Esto ocasionó el malestar de varios de los convencionales del interior que estaban en el Comité desde temprano.
Temprano, hubo reuniones entre sectores afuera del Comité. Posteriormente, hubo un encuentro final en la sede del partido para terminar de definir la mecánica de la Convención. En ese encuentro, estuvieron las autoridades partidarias, diputados y referentes de las principales líneas internas. Salvo alguna disidencia, por mayoría se acordó no tocar el tema ya que involucraba a la mayoría de los diputados y exdiputados del radicalismo. También se acordó evitar llevar a la Convención cualquier otra rencilla interna para evitar que el tema de las designaciones termine saliendo. En este sentido, se instruyó a los convencionales de cada sector interno a evitar referirse a la cuestión. A pesar de las desconfianzas que existían entre los dirigentes, legisladores y convencionales, el pacto de silencio se cumplió y el tema no formó parte del debate salvo alguna mención aislada.
Definiciones
En la jornada, se concretaron dos convenciones. La primera, fue la ordinaria que había quedado pendiente desde diciembre del año pasado para aprobar los informes de gestión de las autoridades del partido y de los legisladores provinciales y nacionales. «Estamos en un proceso de reconciliación y consenso», dijo el presidente del partido, Alfredo Marchioli al momento de dar su informe.
Luego se pasó a una Convención extraordinaria donde se acordó avanzar en la reforma de la Carta Orgánica partidaria con la conformación de una comisión.
Esta comisión encargada de modificar el texto, estará integrado por un referente de cada sector reconocido en las últimas elecciones, además de los integrantes de los órganos del partido como la OTR o Franja Morada.
Una vez que esta comisión termine su labor se convocará a otra Convención extraordinaria (eventualmente a mitad de año) para aprobar las reformas.
Al cierre, el dirigente Víctor Quinteros (La Causa Argentina) planteó la necesidad de avanzar en un proceso de unidad del partido, fue en ese momento que al pasar se refirió al escándalo de las designaciones. También consideró necesario que en la próxima convención extraordinaria se defina la fecha de la nueva elección de autoridades del partido con el fin de evitar que estos comicios se concreten en un año electoral como ocurrió el año pasado. En ese sentido, se planteó que las elecciones sean en noviembre de este año.
El pedido de Quinteros no pudo ser tratado porque la Convención se quedó sin quórum, pero quedó el compromiso de que las autoridades partidarias y la comisión reformadora iban a tener en cuenta los pedidos del dirigente.
