Morales denunció una “burla” oficial y destacó el acatamiento al paro

Analizan ir por la vía penal
Desde el GDU criticaron el ofrecimiento salarial del 3% del Gobierno nacional.

El paro nacional de 24 horas convocado por el Frente Sindical Universitario se hizo sentir con fuerza en la provincia. Tras una paritaria calificada como “escandalosa” por los representantes gremiales, la docencia de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) y sus escuelas preuniversitarias paralizaron totalmente sus actividades en rechazo a la oferta del Gobierno nacional.

El conflicto salarial universitario se profundizó tras el fracaso de la mesa de negociación.

Según explicó Fernando Morales, secretario General del Gremio Docente Universitario (GDU), a Radio El Esquiú 95.3, el encuentro de ayer estuvo lejos de ser un espacio constructivo: “Más que una reunión de acuerdo de mesa de negociación salarial, fue prácticamente una burla, una provocación, donde constantemente el funcionario subsecretario de políticas universitarias Álvarez comenzó a chicanear a los gremios”.

La disconformidad radica en la enorme brecha entre la inflación, las exigencias legales y la propuesta oficial de un 3% de incremento.

Al respecto, Morales contrastó la realidad de los trabajadores frente a la ley de financiamiento educativo: “El Gobierno ofrece un incremento salarial del 3%, cuando la Ley de Financiamiento Universitario dice que tienen que pagar el 31,2% y, según la pérdida salarial de los meses del 2025 y el 2026, serían 4,2 sueldos actualizados”. Para dimensionar el desfasaje, advirtió que es como si “los docentes universitarios, en esa pérdida del 2025 y 2026, hubiéramos trabajado un cuatrimestre y no hubiéramos recibido pago justamente por ese trabajo”.

Contundente acatamiento

A pesar de haber sido decidido sobre la marcha, la adhesión a la medida de fuerza superó las expectativas iniciales en la provincia de Catamarca, afectando a las escuelas preuniversitarias Fray Mamerto Esquiú, Industrial, y las siete facultades de la UNCA y la Escuela de Arqueología.

“Hoy el grado de acatamiento es más allá del 85%”, celebró Morales. Y aunque admitió que la convocatoria se comunicó de forma imprevista a los directivos, destacó: “El paro hoy en la Universidad Nacional de Catamarca es fuerte y contundente”.

Morales también describió la reunión salarial como un absoluto fracaso institucional: “Fue un fracaso, y más que un fracaso, es una burla, es una mojada de oreja, donde el Gobierno, en vez de estar chicaneando y viendo dónde puedo meter el dedo en el ojo, tendría que estar diciendo cómo va a pagar”.

El dirigente sindical remarcó que existe un fallo del juez Cormich que ratifica una medida cautelar favorable a los trabajadores, la cual el Ejecutivo sigue ignorando. “El día de ayer el juez Cormich ratifica la medida cautelar y le dice al Gobierno ‘pague’, y tiene un plazo de tres días para ver cómo va a hacer eso”, detalló Morales, señalando que los funcionarios nacionales ya se encuentran en virtual rebeldía judicial.

Ante esta situación, el GDU evalúa endurecer las medidas en el plano legal y de movilización social: “Nosotros estamos planteando que hoy tenemos que ir por la vía penal y tenemos que ir por la vía política de convocar nuevamente a una marcha federal, que vendría a ser la quinta marcha federal”, adelantó Morales. Además, remarcó la gravedad del cuadro económico que atraviesan los profesionales de la educación: “La docencia universitaria, los trabajadores universitarios, seguimos más del 70% por debajo de la línea de la pobreza”.

Silencio estudiantil

Finalmente, Morales lamentó el impacto en toda la comunidad educativa, incluyendo a los no docentes y estudiantes. Hizo un llamado de atención a la Federación Universitaria de Catamarca ante la falta de pronunciamiento público y alertó sobre la dramática situación de los alumnos que dependen de ayuda estatal: “Con 35 mil pesos que se cobra por las becas estudiantiles, nadie puede vivir”, concluyó.

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