¿Democracia o billetera? El drástico aumento de la cuota en Villa Cubas que sacude el tablero electoral

En una decisión que genera tanto ruido como malestar, la comisión directiva del «León» quintuplicó el valor para asociarse justo antes de las elecciones. ¿Una medida necesaria o un filtro para elegir quién vota?

Por: Héctor Pérez

La noticia cayó como un balde de agua fría en el corazón del Altiplano. En un contexto donde cada peso cuenta y la crisis económica no da tregua a los bolsillos de los trabajadores, la comisión directiva de Sportivo Villa Cubas decidió patear el tablero: asociarse al club pasó de costar $3.000 a la exorbitante cifra de $15.000. Un incremento del 400% que, más allá de la frialdad de los números, esconde una realidad política ineludible. Sí, leíste bien: asociarse ahora sale cinco veces más.

¿El precio de la pertenencia o un filtro electoral?
La pregunta cae de madura y circula en cada charla de café cerca del club: ¿Quieren socios o quieren filtrar quién tiene derecho a voto? No se trata simplemente de una actualización por inflación. La oportunidad del aumento es, cuanto menos, sospechosa. En vísperas de una elección clave para el destino de la institución, elevar la barrera de entrada de esta manera define, en la práctica, quién entra y quién se queda afuera de las decisiones importantes.

El mensaje que emana desde las oficinas del club parece ser de una exclusividad que asusta: el que no puede pagar, no participa.

El ADN del club, en juego
Villa Cubas siempre fue, por definición, el club del pueblo. El que se sostiene con el esfuerzo diario de la gente del barrio, del hincha que deja lo que no tiene por los colores. Ante este nuevo panorama, el interrogante es inevitable: ¿Dónde queda el club de barrio?

Para que un socio acepte pagar $15.000, debe haber una contraprestación clara: infraestructura, servicios, un proyecto deportivo ambicioso e inclusión. El sentido de pertenencia se construye con puertas abiertas, no con candados económicos.

Un León que no debe ser para pocos
El malestar es generalizado. El hincha se pregunta qué cambió de un día para el otro para que el valor de la ficha societaria se dispare de esa forma. La identidad de Villa Cubas está ligada a su masa popular; convertirlo en un «club para pocos» es traicionar su propia historia.

El León es del pueblo o no es nada. Las urnas deberían hablar por la voluntad de los socios, no por el grosor de sus billeteras. Si la participación se convierte en un lujo, lo que está en riesgo no es solo una elección, sino la esencia misma de la institución.

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