Vidas Pendientes de un Hilo, alerta por el Inminente Colapso del Puente sobre el Río Miraflores
La paciencia de los vecinos de la zona sur parece haber llegado a su límite, pero el miedo es el que hoy domina el escenario. Los pobladores de Miraflores y Coneta han manifestado su profunda preocupación ante el estado de abandono y el riesgo de colapso total que presenta el puente colgante sobre el río Miraflores, una vía de conexión vital para la región.
Lo que alguna vez fue una solución de ingeniería para integrar a las comunidades, hoy se ha convertido en una trampa mortal. La estructura metálica y de madera presenta un deterioro avanzado: tensores oxidados, tablones rotos o faltantes y una oscilación excesiva que advierte sobre la fatiga de los materiales.
El dilema del caudal: ¿Pasar por el agua o por el aire?
La peligrosidad de la situación se agudiza durante la temporada estival por las lluvias. Habitualmente, los vehículos y peatones utilizan el badén sobre el río, pero cuando este se vuelve intransitable debido al aumento del caudal, el puente colgante se convierte en la única alternativa para los trabajadores, estudiantes y ancianos que necesitan cruzar.
«Cruzar el puente hoy es jugar a la ruleta rusa. Lo hacemos porque no nos queda otra opción cuando el río viene crecido, pero sentimos cómo la estructura cruje bajo nuestros pies», comentó un vecino de la zona.
Los puntos críticos del reclamo:
Falta de Mantenimiento: Los residentes denuncian que hace años no se realiza una inspección técnica seria ni trabajos de refuerzo.
Aislamiento Potencial: De colapsar la estructura, cientos de familias quedarían incomunicadas en días de tormenta, afectando el acceso a servicios básicos y emergencias médicas.
Riesgo para Menores: Muchos niños utilizan este paso diariamente para asistir a los centros educativos de la zona, lo que genera una angustia constante en los padres.
Un llamado a las autoridades
La comunidad capayense hace un llamado urgente a las autoridades provinciales y municipales para que realicen una intervención inmediata. Ya no solicitan «parches» temporales, sino una reconstrucción o una obra de infraestructura definitiva que garantice la seguridad de quienes transitan por allí.
Mientras el río siga su curso y el tiempo pase, el puente de Miraflores continúa debilitándose, esperando una solución antes de que la noticia deje de ser un reclamo y se convierta en una tragedia.

