El Congreso eliminó la posibilidad de que los sueldos se acrediten en billeteras digitales y frustró la pretensión del sector fintech de competir con los bancos por más de 10 millones de cuentas sueldo.
La intención de las billeteras virtuales de convertirse en una alternativa para el cobro de salarios quedó finalmente trunca, luego de que el Congreso decidiera eliminar esa posibilidad del proyecto de reforma laboral. La medida fue recibida con fuertes críticas por parte del sector fintech, que aspiraba a disputar con los bancos el manejo de las más de 10 millones de cuentas sueldo que existen actualmente en la Argentina.
Las empresas de pagos digitales veían en la reforma una oportunidad clave para ampliar su participación en el sistema financiero y ofrecer a los trabajadores nuevas opciones para administrar sus ingresos. Sin embargo, el debate no prosperó y la iniciativa fue retirada del texto final que se discute en el Parlamento.
La Cámara Fintech, que agrupa a las principales compañías del sector, expresó su rechazo a la decisión a través de un comunicado en el que cuestionó el cierre del debate. “El salario es del trabajador. La decisión sobre dónde cobrarlo también debería serlo”, advirtió la entidad, al considerar que se perdió una oportunidad para avanzar hacia un esquema más competitivo y moderno.
Durante el fin de semana previo a la definición legislativa, distintas cámaras empresarias habían enviado cartas a miembros del Senado alertando sobre los supuestos riesgos de permitir que las billeteras virtuales acrediten salarios. En ese marco, desde el sector fintech sostuvieron que la exclusión del tema del debate parlamentario respondió a la presión ejercida por las entidades financieras tradicionales.
“Esa discusión quedó fuera del Congreso por la presión de entidades tradicionales”, aseguraron desde la Cámara Fintech, al tiempo que remarcaron que el trasfondo del conflicto no estaba vinculado a la seguridad del sistema ni a la estabilidad financiera. “Lo que estaba en juego no era la seguridad del sistema ni la estabilidad financiera, era algo mucho más simple y poderoso: la libertad del trabajador”, señalaron.
En ese sentido, la entidad empresaria afirmó que la posibilidad de elegir dónde cobrar el sueldo habría permitido “terminar con un esquema de sueldos cautivos que garantiza a los bancos millones de cuentas sin competencia real”. Para las fintech, el actual modelo consolida una posición dominante de las entidades bancarias y limita la innovación en servicios financieros.
Desde la Cámara también defendieron el impacto positivo que, a su entender, tendría la apertura del sistema. “Permitir que cada persona elija dónde cobrar su sueldo no debilita al sistema financiero. Lo empuja a modernizarse y a competir. Y cuando hay competencia, mejoran los servicios, bajan los costos y gana el usuario”, sostuvieron.
La exclusión de las billeteras virtuales del proyecto de reforma laboral dejó así al descubierto un nuevo frente de tensión entre el sistema financiero tradicional y las empresas tecnológicas, en un contexto en el que la digitalización de los pagos y la inclusión financiera continúan siendo ejes centrales del debate económico.
