Prisión preventiva para Castro y Murúa

EL CRIMEN DE MIGUEL ÁNGEL FERREYRA
El juez de Control de Garantías Nº 3, Lucas Vaccaroni, dictó la prisión preventiva de Jorge Castro y Mónica Murúa, los dos acusados por el asesinato de Miguel Ángel Ferreyra (28). La resolución del magistrado Vaccaroni se conoció ayer al mediodía en la sala de audiencias del Juzgado de Control de Garantías. En el edificio estuvo presente el juez; el fiscal de Instrucción Nº 2, Laureano Palacios; el abogado querellante, Sebastián Ibáñez; y los abogados defensores de Castro y Murúa, Jorge Bracamonte (h) y Arturo Herrera Basualdo.

El juez también exhortó al fiscal Palacios, quien está a cargo de la investigación del homicidio, a que con la mayor celeridad posible concluya el incidente de prisión domiciliaria de Murúa. Además, en la resolución mencionó que el próximo jueves se conocerán los fundamentos del veredicto. Con el dictado de la prisión preventiva, Castro y Murúa seguirán detenidos hasta la realización del juicio en contra de ambos.

Murúa y Castro están acusados por el hecho. Palacios imputó a Castro por el delito de “homicidio simple en calidad de autor” y a Murúa, por “homicidio simple en calidad de partícipe secundaria”.

Hecho
El domingo 10 de septiembre de este año, Ferreyra recibió una puñalada en su pecho que terminó con su vida. Ocurrió en el barrio 140 Viviendas, ubicado en el departamento Valle Viejo. Según la investigación que lleva adelante Palacios, Murúa se encargó de disminuir la defensa de Ferreyra y, tras esto, Castro se aprovechó de la situación y le dio el puntazo fatal a la víctima con un cuchillo tipo carnicero.

Ese día, pasadas las 10.15, Castro y Ferreyra mantuvieron una discusión. Sucedió porque Ferreyra acusaba a Castro de haberle robado un casco que era de su propiedad. Tras la discusión, se inició una pelea a puños entre ambos. El combate fue apaciguado por un amigo de Ferreyra.

Luego, Castro se dirigió caminando hasta su casa. A los minutos, volvió al lugar acompañado por Murúa, su madre. Seguidamente, Castro y Murúa agredieron a Ferreyra. Castro lo golpeó con la pala y Murúa, con el látigo. Para la investigación, Murúa tuvo intenciones de cooperar con Castro, a sabiendas de que su hijo tenía un arma blanca. En este sentido, Murúa disminuyó la defensa de Ferreyra y, tras esto, Castro aprovechó que estaba en ventaja y le asestó la puñalada a Ferreyra con el cuchillo tipo carnicero, todo esto de acuerdo con la información que surgió de la pesquisa.

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