El gobernador Raúl Jalil participó en el encuentro
Los mandatarios afirmaron que más allá del buen vínculo con Nación fueron a gestionar fondos para sus Provincias.
El presidente Javier Milei recibió anoche en la Quinta de Olivos a cuatro gobernadores, a los que agasajó con una cena. La Casa Rosada apunta a cristalizar como aliados a un tercio de los miembros del Congreso para poder sostener medidas como los vetos a la movilidad jubilatoria y el financiamiento educativo, pero para los mandatarios del Norte Grande, el encuentro fue la posibilidad para gestionar obras para sus provincias y reclamar por partidas que están atrasadas.
Milei cenó con Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta) y Hugo Passalacqua (Misiones), con quienes mantiene buena sintonía. Los mandatarios llevaron reclamos particulares, como por ejemplo, las demoras en la ejecución de la obra pública.
A diferencia del asado que Milei prodigó «a los “87 héroes” que lo acompañaron en la Cámara baja en el rechazo a la reforma jubilatoria, en esta ocasión los invitados no tienen que pagar por lo consumido.
El tucumano Jaldo, por lo pronto, llegó «sin tarjeta y sin plata pero con muchos pedidos».
Jalil asistió dispuesto a «escuchar y pasar un rato de camaradería».
Más allá del buen diálogo con la Casa Rosada, los mandatarios provinciales, por lo bajo, vienen quejándose de ciertos incumplimientos en los esquemas de transferencia de obra pública a sus distritos y del financiamiento de proyectos con recursos federales. Passalacqua, por caso, insistió en que su provincia hasta agosto tenía un rojo de $182 mil millones, la mayor parte por un injusto reparto de la Coparticipación, por lo que pide que Misiones sea compensado «con la terminación de las obras» que el distrito «no puede ni le corresponde» concluir.
Aclaración
En este marco, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, había expresado: «Hemos acompañado al Gobierno dándole las herramientas que necesita, desde el primer momento hemos planteado un diálogo”.
Luego recordó que la reunión nació de una conversación con el ministro de Economía, Luis Caputo, y sus colegas Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán), a partir de la necesidad de abordar los problemas de esas provincias e intentar resolverlos.
No obstante, Sáenz dejó en claro que “nosotros no somos héroes y no hay nada para festejar. Soy ferviente defensor de la universidad pública”, enfatizó.
«Tenemos voluntad de diálogo y buscamos los recursos que necesitan los catamarqueños”, había expresado el gobernador Jalil, en sintonía con su par de Salta.
El contexto de la reunión incluye los recientes pedidos de ajuste presupuestario que Milei ha hecho a las provincias.
Durante la presentación del Presupuesto 2025, el presidente solicitó un recorte adicional de U$S60.000 millones y la reducción de transferencias, lo que ha generado tensiones entre el Gobierno y los mandatarios provinciales.
Por su parte, la ex presidenta Cristina Fernández criticó duramente a los gobernadores peronistas por su respaldo al veto de Milei, acusándolos de «transfuguismo político» y de influir en los legisladores de sus provincias para favorecer al oficialismo.
