Enfrenta cuatro cargos en la justicia estadounidense
El líder chavista contrató como abogado a Barry Pollack, el mismo que defendió al australiano Julian Assange en Estados Unidos durante el caso WikiLeaks. Su próxima audiencia será en marzo.
El líder chavista venezolano Nicolás Maduro se declaró inocente en la primera audiencia que tuvo ayer en Estados Unidos ante el tribunal de Nueva York, encabezado por el juez Alvin Hellerstein, en la que le leyeron los cargos por narcotráfico y terrorismo. «Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente. Sigo siendo presidente de mi país», afirmó a través de un intérprete, mediante el que se calificó como «un secuestrado».
El dirigente chavista fue llevado hasta el tribunal en el marco de un fuerte operativo de seguridad junto a su esposa, Cilia Flores, que también se declaró inocente. Ambos enfrentan la posibilidad de quedar detenidos sin fianza mientras se desarrolla un juicio histórico que entrelaza la lucha contra el crimen organizado y el control del petróleo. La próxima fecha de audiencia judicial está fijada para el 17 de marzo y ambos contrataron abogados distintos.
Maduro contrató a Barry Pollack, un abogado reconocido mundialmente por haber logrado el acuerdo con la Justicia estadounidense que permitió la liberación del fundador de Wikileaks, Julian Assange. Pollack, cuya oficina se encuentra a escasos metros de la Casa Blanca en Washington, asumió su equipo de defensa legal y enfrentará el juicio por narcoterrorismo en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York. Enfrenta cuatro cargos graves imputados por la Fiscalía General. Se lo acusa de enriquecimiento ilícito y de liderar planes para introducir masivamente cocaína en territorio estadounidense.
Por su parte, Cilia Flores, esposa del mandatario depuesto y también acusada de narcoterrorismo tras ser detenida en la misma operación, ha contratado a Mark E. Donnelly. Se trata de un experto penalista basado en Houston, Texas, con pasado en el Departamento de Justicia y vasta experiencia en delitos financieros y lavado de dinero.
El líder venezolano aseguró no haber visto su acusación antes de comparecer en el tribunal y desconocer sus derechos. Poco después, Cilia Flores se declaró “no culpable, completamente inocente”. Al principio de la audiencia, preguntado por el juez Hellerstein, de 92 años, Maduro se presentó en español como el presidente de Venezuela y aseguró que se encontraba “secuestrado” en suelo estadounidense.
Por su parte, el abogado Pollack afirmó en el tribunal que “por el momento no solicitará la libertad bajo fianza”, aunque no descartó hacerlo más adelante. En la nueva acta de inculpación se encuentra también el hijo del depuesto mandatario, Nicolás Maduro Guerra, conocido como “Nicolasito”, el ministro venezolano del Interior, Diosdado Cabello, y un capo narco prófugo.
China cuestionó a EEUU
Sun Lei, encargado de negocios de la misión permanente de China ante Naciones Unidas, condenó la acción militar de Estados Unidos contra Venezuela al remarcar que el país asiático «está profundamente conmocionado y condenado en términos enérgicos los actos unilaterales, ilegales y de intimidación de Estados Unidos». Lo hizo durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad después del ataque contra Venezuela.
«EEUU abiertamente emprendió ataques militares en gran escala contra Venezuela, tomó por la fuerza al presidente venezolano, Nicolás Maduro y a su esposa y los sacó del país, declaró que ‘administrará’ Venezuela y no descartó ni siquiera emprender una segunda ronda de operaciones militares a una escala aún mayor. EEUU ha ubicado su propio poder por encima del multilateralismo y las acciones militares por encima de los esfuerzos diplomáticos, lo cual representa una grave amenaza para la paz y la seguridad en América Latina y el Caribe e incluso a nivel internacional. China se opone a esto y la comunidad internacional firme también ha expresado su grave preocupación generalizada y su enérgica condena», remarcó Sun.
«Exhortamos a EEUU a escuchar la voz abrumadora de la comunidad internacional, a apegarse al derecho internacional y a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, a dejar de infringir la soberanía y la seguridad de otros países, a detener el derrocamiento del Gobierno de Venezuela, y a volver al camino de las soluciones políticas a través del diálogo y la negociación», añadió.
