LOS HIJOS DE ROJAS EXIGEN QUE SE ESCLAREZCA EL CRIMEN
Realizaron una conferencia de prensa y mostraron las fotos de cómo encontraron el cuerpo del exministro de Desarrollo Social.
“Ahora sabemos que papá no se cayó… Papá fue brutalmente golpeado, lo tuvieron de rodillas y lo golpearon. Le reventaron el rostro, lo tuvieron de rodillas y así lo ultimaron, rompiéndole la base del cráneo…”, expresaron Mónica, Natalia y Fernando, los hijos del ministro de Desarrollo Social Juan Carlos Rojas, asesinado en diciembre último, durante una conferencia de prensa. Motivados por el estado del jury contra Laureano Palacios, el primer fiscal que investigó el contexto de la muerte de Rojas, decidieron expresar su dolor y su bronca con pruebas en mano.
De acuerdo con los informes que obran en el expediente y a los que tuvieron acceso como querellantes, los hijos de Rojas pusieron énfasis en la brutalidad con la que su padre fue asesinado. Para la familia de Rojas, quien además se desempeñaba como secretario General del Sindicato de Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) y como presidente del partido Tercera Posición, que integra el Frente de Todos, hubo encubrimiento, una “maniobra pérfida que pretendió ocultar la verdad sobre la muerte de nuestro padre. A la familia la Justicia nos mintió, como le mintió al pueblo catamarqueño. A la familia se le dijo que murió de una caída, que murió solo, que no había violencia en las cosas, que no faltaba nada, que se había ido en paz. Al pueblo se le dijo que al ministro la muerte lo visitó pacífica, que lo sucedido es parte de la vida, que se fue solo y nos entregaron un cajón cerrado”, remarcaron.
A la vez, destacaron que se les impuso el secreto de sumario. “Nos escondieron la verdad, pero todo sale a la luz”, aseguraron. “Ahora sabemos que papá no se cayó, no sufrió un infarto, no sufrió una descompensación. Papá fue brutalmente golpeado, lo tuvieron de rodillas y lo golpearon. Le reventaron el rostro, la boca, le reventaron un ojo, lo tuvieron de rodillas y así lo ultimaron rompiéndole la base del cráneo, con una fractura que se abrió camino de extremo a extremo. Lo arrastraron y lo tiraron en el patio. Los que lo asesinaron modificaron la escena. Lo rompieron todo y lo dejaron tirado”, detallaron.
Luego, contaron sobre la llegada de la Policía, del equipo del Cuerpo Interdisciplinario Forense y de la Fiscalía. Los hijos mostraron fotos de cómo encontraron el cuerpo de Rojas. Eran evidentes las lesiones; no había lugar para la duda. Las imágenes impactaban por sí solas por la brutalidad con la que Rojas fue asesinado. “Dijeron que estaban ante una muerte natural. ¡Mentiras! ¡Vergüenza debería darles! ¡Mentirle a la familia así!
¡Encubridores, cómplices, mentirosos! Ahora se sabe que a papá lo tuvieron de rodillas, de rodillas lo golpearon y de rodillas lo asesinaron; nadie escuchó nada, nadie vio nada pero el cuerpo de papá grita por justicia”, expresaron.
Ante la evidencia fotográfica, los hijos consideraron que “son las pruebas del encubrimiento”. Para ellos ahora se entiende por qué tanta desprolijidad en la investigación desde el primer minuto, la celeridad en la entrega del cuerpo y “por qué hicieron todo tan mal. Queremos que la Justicia rinda cuentas de semejante maniobra, queremos que los involucrados estén presos. Si la Justicia los va a mantener entre sus filas, no nos importa.
Si la Justicia los va a encubrir y proteger no nos importa, nosotros no nos vamos a quedar callados”, aseguraron.
Encubrimiento
Junto con los hijos de “Rojitas” se encontraba Iván Sarquís, quien los representa en la querella. El abogado remarcó que los informes oficiales de autopsia del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) se contradicen con el informe de la autopsia que realizó la médica Miranda Zar. En un primer momento había planteado la hipótesis de la muerte natural. Para el abogado, hay una “evidente maniobra de encubrimiento… El autor intelectual es el autor del encubrimiento… Llama la atención el silencio de Luis Barrionuevo, de quienes abrazaron a Rojitas en vida”. A la vez, advirtió que el cuerpo fue manipulado y el lugar donde se encontraba fue intervenido.
En este sentido, remarcó que la familia tiene una hipótesis pero no descartan otras líneas de investigación. Además, advirtieron que el actual fiscal del caso, Hugo Costilla, tuvo un “inicio trunco. No se le puede reclamar al fiscal, se encuentra con una investigación trunca. Alguien tomó la determinación de que no se sepa. Según las pericias, estuvo de rodillas al menos cuatro veces”, detalló. En el cuerpo de Rojas quedó la marca de la violencia y de los golpes. Para el abogado, posiblemente Rojas fue interrogado y torturado. “La familia quiere saber qué pasó; quiere que se esclarezca el crimen”, aseveró.
“No tenemos miedo. Nos quitaron a nuestro padre”, expresaron.
Bronca
Al cierre de la conferencia de prensa, Fernando, uno de los hijos de “Rojitas”, consultado sobre el desempeño del fiscal Laureano Palacios puso en evidencia su descontento. “Me da mucha bronca las explicaciones del fiscal Palacios. Él se está tratando de defender y echando la culpa al CIF y la Policía. Parece que la responsabilidad del fiscal es llegar hasta la puerta y que le entreguen un papel con un informe de muerte. Parece que esa es la única explicación que tiene él y el fiscal Mauvecín. Consideran que esa es su tarea como fiscal. Las fotos son contundentes, las vieron, me gustaría que respondan. Nos da a pensar que fue un encubrimiento”.
Cuatro meses sin «Rojitas»
El 4 de diciembre fue encontrado muerto. Al anochecer se realizó la primera autopsia. La médica del CIF Daniela Miranda Zar estuvo a cargo de la operación.
El 5 de diciembre en la mañana, Luis Barrionuevo públicamente expresó que la muerte de su amigo Rojas fue un crimen. El fiscal del caso Laureano Palacios recibió el informe de autopsia. A las 22.30 se confirmó que la muerte de Rojas fue un homicidio.
El 7 de diciembre arrestan a Silvina Nieva, quien era la empleada doméstica del ministro de Desarrollo Social.
El 14 de diciembre se realiza la audiencia de control de detención, donde el juez de Control de Garantías Lucas Vaccaroni ordena la inmediata liberación de Nieva, tras detectar que la detención no fue firmada por el fiscal Laureano Palacios ni por su secretario.
16 de diciembre
Desde la Procuración General se dispuso el cese de la intervención, en esta causa, del fiscal de Instrucción de Segunda Nominación Laureano Palacios. A la vez, se designó al fiscal de Instrucción de Quinta Nominación Hugo Costilla a cargo de la investigación.
Una mujer, la única imputada que tiene la causa por ahora
A cuatro meses del crimen de Rojas no hay detenidos y solamente una mujer fue imputada. El fiscal Palacios acusó a Silvina Nieva por el presunto delito de “homicidio agravado por alevosía y por haber mediado una relación de pareja”. De acuerdo con la investigación, Nieva habría tenido una relación (con bajo perfil) con Rojas, a la vez que se dedicaba a los trabajos domésticos de su casa.
La sospechosa estuvo privada de la libertad una semana y al iniciarse la audiencia de control de detención, el juez de Control de Garantías Lucas Vaccaroni ordenó su libertad. La medida se tomó porque faltaba la firma del fiscal y del secretario en la orden de detención, por lo que el procedimiento era nulo.
“Hay pocos elementos que la involucran. No sorprendería que hubiera un imputado plantado. No queremos perejiles. Queremos el esclarecimiento”, advirtió Sarquís. Al respecto, indicó que analizan con detenimiento esta imputación.
Al respecto, afirmó que analizan con detenimiento esta imputación. En relación con la investigación, el sábado pasado el fiscal Costilla citó a Nieva. Según se detalló, a la mujer le tomaron varias fotografías, que serán comparadas con las imágenes de la cámara de seguridad que están incorporadas en la causa. Se trata de las imágenes en donde se observa a una mujer en las cercanías de la casa de Rojas.
