Cuestionamientos al impacto laboral del sector
El referente gremial, Sergio Romero, sostuvo que las empresas «toman a dos o tres de Catamarca para quedar bien».
Tras el paso por el programa Tiempo Real, el referente de Unión Obrera, Sergio Romero, apuntó contra el modelo laboral de la actividad minera en Catamarca y aseguró que el sector no está generando trabajo genuino para los habitantes de la provincia.
Entre sus declaraciones, Romero sostuvo que existe una fuerte contradicción entre el discurso oficial sobre el crecimiento de la minería y la realidad que, según afirmó, viven muchos trabajadores locales. “En la minería te venden un verso que no es realidad. Yo mismo estoy tirando currículum y las empresas toman a su propia gente”, expresó.
En ese sentido, señaló que en localidades cercanas a los proyectos mineros tampoco se reflejaría una mejora en el empleo. “Pregúntenle a la gente de Fiambalá o de Andalgalá, que tienen la minería en la puerta de su casa. Muchas veces los trabajadores vienen de otras provincias”, afirmó.
Romero consideró que las compañías suelen trasladar personal propio de un proyecto a otro en distintos puntos del país. Incluso mencionó el caso de la empresa POSCO, a la que señaló como ejemplo de esta práctica. “Las empresas se mueven con su gente en todas las provincias”, aseguró.
El dirigente también relató una experiencia personal vinculada a esta modalidad de contratación. Recordó que cuando era joven trabajó en una empresa en el interior de la provincia que realizaba obras en la ruta 20, en el departamento La Paz.
“Tomaban dos o tres contratados del pueblo para quedar bien y el resto era gente que traían de Capital. Cuando se terminaba la obra, nos quedábamos sin trabajo”, contó. Según relató, esa situación lo obligó a trasladarse a la Capital provincial para poder sostener a su familia. “Tenía dos hijitos y me quedé sin trabajo, me tuve que venir sin conocer para trabajar de lo que sea”, señaló.
Romero también cuestionó la estabilidad laboral dentro de la actividad minera y afirmó que muchos trabajadores sólo logran empleos temporarios. Según dijo, cuando finalizan las obras o proyectos, muchos quedan desocupados con indemnizaciones que se agotan rápidamente.
“Hay gente que, cuando se queda sin trabajo, termina vendiendo las camperas o los botines que les dieron en la minería para poder comer un mes más. Es triste”, sostuvo. Por último, remarcó que, a su entender, la actividad minera no está generando un impacto social positivo en la provincia. “No podemos vivir en una provincia con tanta minería contando tanta miseria”, concluyó.
