La polémica por las dádivas acopiadas en Los Altos se inserta en unas PASO de resultados extraños: el oficialismo ganó allí sin atenuantes en todas las categorías salvo en la de senador provincial.
El triunfo en Santa Rosa, el otro municipio del departamento homónimo, no alcanzó para compensar la diferencia de alrededor de 600 votos obtenida en Los Altos por Juntos por el Cambio, de manera que la jurisdicción quedó como la única de las ocho que renuevan banca en la Cámara alta en este turno en la que el peronismo no se impuso en primarias.
Las miradas oficialistas se centran en el intendente Raúl Barot, que llegó al cargo en 2021 tras batir a Rafael Olveira al frente de la alianza vecinal “Unidos por Santa Rosa”, conformada en parte por radicales.
En aquel momento el ascenso de Barot, que era senador, fue considerado toda una hazaña, pues Olveira, de origen radical pero con camiseta peronista, representaba el clan que había comandado la comuna desde sus orígenes, durante nada menos que 20 años.
Barot no pone en juego ahora la intendencia, pero la banca del senado que se renueva es la suya. Y justo va a perder la primaria en ese tramo.
Félix Jerez, el derrotado, obtuvo unos 1.900 votos, que son 1.500 menos que los 3.400 con los que Barot ganó la intendencia en 2021.
El desplome del 44% se explica por la ruptura entre el intendente y quienes lo acompañaron para vencer al clan Olveira: quien acaudilla la embestida por las dádivas acopiadas es el presidente del Concejo Deliberante Carlos “Kiki” Olveira, aliado clave con quien Barot entró en conflicto a poco de asumir la intendencia.
Vale decir que en las primarias de Los Altos estalló la burbuja que encumbró a Barot, situación que, de no enmendarse, podría tener proyecciones negativas para el oficialismo más allá de perder una banca en el Senado que, en definitiva, no afectaría la aplastante mayoría que tiene.
Rafael Olveira, el desplazado por Barot en la intendencia, era aliado del Gobierno. Barot también es oficialista, pero si no reconstituye su entramado podría tener problemas para retener la comuna dentro de dos años.
El jefe comunal no se ha referido al raro caso de la derrota en una sola categoría, pero trata de despegar de la polémica de las dádivas. “Kiki” Olveira denunció que la mercadería estaba acopiada en un tinglado de la concejal Nora Fernández, que responde a Barot. El tiro es nítido y el planteo judicial fue contra ambos. Fernández contragolpeó y acusa a Olveira de hostigar a sus hijas. La controversia inicia la enrevesada travesía de la judicialización, podría tener impacto institucional en el CD si Barot logra reunir una mayoría para desplazar a su antiguo aliado. La escalada es poco propicia para acometer la pelea por la banca de senador en las generales del 22 de octubre.
Aunque la disputa le concierne en su condición de jefe político del distrito, Barot se muestra prescindente. “Me sorprende que la denuncia se realice contra mi persona. Una, porque no soy candidato a nada en estas elecciones; y segundo, porque en el tema de las dádivas no tengo nada que ver”, consignó.
Y entonces ¿quién es el responsable político del oficialismo en Los Altos? ¿”Kiki” Olveira?
Adicionalmente, el resultado de Los Altos aparece como el único lunar en el desempeño del emergente grupo que orienta el director del Banco Nación Francisco “Pancho” Mercado, que libró en las primarias una no tan sorda interna con el vicegobernador Rubén Dusso.
El precandidato a sucederlo en la intendencia de Tinogasta de Sebastián Nóblega, candidato a diputado nacional, ganó de punta a punta. También se impuso en la interna de Valle Viejo la intendenta Susana Zenteno. El titular de la ANSES local, Enzo Carrizo, consiguió nada menos que arrebatarle la chance reeleccionista al intendente de Saujíl, Lucas Carrazana. El intendente de Paclín, Eduardo Menecier, tuvo resultados arrasadores.
De los miembros del “mercadismo”, solo Barot salió escorado de la primaria.
Fuente: El Ancasti
