Asistirán a la UNCA
Con la capacidad completa, el espacio inicia un nuevo año brindando alojamiento gratuito a jóvenes del interior.
Con el inicio de las clases en la Universidad Nacional de Catamarca, la residencia universitaria Abuelas de Mayo recibe a nuevos ingresantes que llegan a la Capital de la provincia para cursar sus estudios en las diferentes facultades de la casa de altos estudios local.
En esta oportunidad son 16 los estudiantes que se suman a los 69 que ya están residiendo en las instalaciones de este espacio que depende del Ministerio de Educación provincial. En su totalidad provienen del interior y son la primera generación de sus familias que iniciará sus estudios en el nivel universitario.
Alejandro Bambicha, director de la residencia, explicó que los ingresantes fueron seleccionados luego de un proceso que inicia con la inscripción y continúa luego con un análisis para determinar si cumple con todos los requisitos para poder acceder al beneficio. “Se determina que sean del interior de la provincia, que cumplan con los requisitos económicos y de ahí se elabora un listado y empezamos a llamar conforme la disponibilidad de cupo que tenemos”, explicó en diálogo con ElAncasti.
Además de los requisitos para el ingreso, existen otros para mantenerse como residentes y tienen que ver con el rendimiento académico en las carreras que están cursando.
“Realizamos controles trimestrales en la residencia, que más que controlar académicamente en sí, vemos la situación en la que están para acompañarlos en un 100%, ya sea con tutorías, con talleres como herramientas de oratoria, técnicas de estudio. Tratamos con un equipo multidisciplinario de abordar los temas de manera íntegra en la formación de los residentes”, explicó Bambicha.
En este sentido resaltó que, además del acompañamiento pedagógico, en la residencia se realizan otras actividades relacionadas al deporte y a lo cultural, con el objetivo de que el estudiante pueda sentirse acompañado, “porque es muy difícil para el joven del interior, muchos de ellos llegan por primera vez, estar lejos de la familia”, dijo.
Según lo explicado, el acompañamiento integral que brindan desde la residencia se establece mediante un plan de acción estructurado en tres momentos, el primero se inicia con la llegada del estudiante y comienzan con el tránsito desde la secundaria a la universidad. “Ese tránsito es muy difícil, sumado el desarraigo que experimentan de venir y dejar a su familia”, agregó.
En un segundo momento se optimizan las herramientas y recursos con los que cuenta la residencia para que los estudiantes puedan tener un buen rendimiento académico, y tercero, “a medida que estén a punto de recibirse o ya recibidos, tratamos de empezar a generar herramientas y lazos para que puedan tener la oportunidad de una salida laboral”, comentó.
