Imputados por lesiones leves
Dos hombres arrestados por atacar a un árbitro de fútbol en la localidad de Palo Blanco, departamento Tinogasta, fueron imputados e indagados por la Fiscalía que realiza la investigación, a cargo de Germán Quinteros.
Se trata de Heraldo Sebastián Sinches quien fue acusado por los delitos de “amenazas simples (primer hecho) y lesiones leves (segundo hecho), ambos en concurso real», y Diego Cristóbal Sinches quien fue imputado por “lesiones leves en calidad de coautor”.
Según los investigadores, el hecho ocurrió el 18 de enero de 2026, alrededor de las 18:30 horas, mientras se realizaba un partido correspondiente a la Liga Paloblanqueña de Fútbol, en la cancha del club Boca Juniors, ubicada en Palo Blanco.
Luego que se marcara un gol a favor del Club Deportivo River, no satisfecho, Heraldo Sinches -jugador y simpatizante del Club Deportivo San Lorenzo-, habría amenazado a Carlos Alberto Robledo, quien se desempeñaba como árbitro.
Minutos más tarde, aproximadamente a las 18:40 y en el marco del mismo evento deportivo, pero esta vez en compañía de Diego Sinches, habría ingresado de manera premeditada a la cancha.
Diego Sinches habría agredido al árbitro hasta hacerlo perder el equilibrio y caer al suelo, momento que habría sido aprovechado por Heraldo para asestarle varias patadas, una en la cabeza y otra en un sector costal. Como consecuencia de la golpiza, Robledo sufrió lesiones que posteriormente fueron declaradas de carácter leve tras un examen médico, cuyo informe fue incorporado a la causa.
El partido
Según relataron testigos que presenciaron el partido, el clima comenzó a enrarecerse tras una jugada en la que el club San Lorenzo convirtió un gol en contra. La situación generó un fuerte malestar entre parte de la hinchada visitante, que no aceptó el resultado parcial del encuentro.
Los reclamos verbales contra la terna arbitral escalaron rápidamente en intensidad y derivaron en insultos, empujones y, finalmente, en una invasión al campo de juego. Un grupo de hinchas atacó a los jueces del partido ante la sorpresa y preocupación del resto de los espectadores.
Uno de los puntos que generó mayor indignación entre los vecinos y asistentes fue la falta de control y de medidas de seguridad adecuadas para contener la situación.

