Hace seis años que están en juicio por el predio

CONFLICTO ENTRE MONJAS Y LA FAMILIA VEGA VÉLIZ
Fernando Vega, Pedro González, la organización Cristo Rey y otros están en una disputa judicial por las tierras.
Desde hace seis años, Fernando Néstor Vega, Pedro González, la organización Cristo Rey y otros ocupantes están en juicio por el predio ubicado en El Rodeo (Ambato), donde se encuentra la casa de la Congregación de las Hermanas Misioneras Catequistas de Cristo.

Así lo dio a conocer Vega, junto a su sobrina, Vanesa Vega, en una entrevista que brindaron. De acuerdo a la información que brindaron Fernando y Vanesa a este medio, el juicio se está desarrollando en el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil de Cuarta Nominación.

“El juicio está en término de sentencia. No sé cuándo saldrá. Eso lo determinarán los jueces. Se están disputando (el predio) Fernando Néstor Vega contra Pedro González y la organización Cristo Rey y otros ocupantes. Hace seis años empezó el juicio”, aseguró Fernando.

El hombre expresó que su abuela, una mujer llamada Mercedes Zelarayán, era dueña del predio. Vanesa, por su parte, manifestó que José María Pérez, esposo de Zelarayán, donó un terreno a su cuñado Daniel Zelarayán, que era el cura que por entonces estaba en El Rodeo. Le donó ese terreno para que allí se construya la iglesia Nuestra Señora de La Candelaria. Luego, cuando Daniel Zelarayán murió en un accidente, “el Obispado se adueña de todo”, de acuerdo a lo que detalló Vanesa.

“El señor Pérez, que es mi bisabuelo, es el único fundador de la Escuela Nº 247 de El Rodeo. Él le donó, de todas sus tierras, para que hagan la iglesia de La Candelaria. El curita que estaba en ese entonces, era hermano de mi bisabuela Zelarayán. Ahí es donde estos del Obispado se aprovechan de poner todo a nombre de ellos cuando ellos fallecen (por Pérez y Zelarayán). Pero ellos se prescribieron en el 1995. No sabían que mi abuela de sangre, Tomasa Véliz de Vega, había hecho una prescripción en el 1989 y esa carpeta nos escondieron en Catastro”, añadió Vanesa.

Consultados sobre el por qué de la demora de la resolución del juicio, Fernando respondió: “Porque nos escondían las cosas. Íbamos a Catastro a buscar y no había nada. Cuando dijimos que íbamos a hacer público todo eso, apareció de repente la carpeta al costado”. En tanto, Vanesa indicó que “la carpeta donde consta que mi abuela había hecho una prescripción estaba archivada. Con esa prescripción no se iba a ir a juicio”. También remarcaron que tienen “todos los papeles y todas las cosas en regla”. Fernando hizo énfasis en que están “pidiendo por nuestras tierras, que son de mis ancestros porque es de mi abuela, pertenecen a mi abuela. Después pertenecieron a mi madre. Ahora, ya no están mi abuela, mi madre, estamos nosotros. En Catastro están todos los legajos de la prescripción de mi madre, que pasarían a ser de nosotros por herencia. Quisiera decir que vamos a tener que estar ahí hasta que se aclaren todas las cosas. Nos pertenece el predio, todo, son 10 hectáreas lo nuestro”.

El hombre, además, remarcó que en el predio hay “mucha gente”. “Están los primeros usurpadores, que han empezado a vender las tierras. Es una ensalada de gente ahí que no tiene nada que ver. Han hecho muchas cosas que no tendrían que estar ahí. Nosotros queremos que se aclare todo eso. Nos voltearon la casa primitiva de nosotros los usurpadores”, siguió.

Por último, aseguró que tiene “todos los papeles: tengo el libre deuda al día de todo el predio, tengo los papeles, los testimonios, todas las cosas que me avalan que soy el verdadero dueño, mis hermanos y yo. Somos 10 hermanos”.

Caso
La hermana Evangelina Villalba, integrante de la Congregación de las Hermanas Misioneras Catequistas de Cristo, realizó una denuncia penal el pasado lunes por la usurpación de la casa, que está ubicada dentro del predio. En los días siguientes, aseguró que ellas son las propietarias del inmueble. Según dijo en diálogo con la prensa, aquella vivienda fue adquirida por las hermanas hace “muchos años” atrás y cuentan con la documentación que lo acredita. “Ya vamos por el tercer día de usurpación de esta gente (por la familia Vega Véliz), que no sabemos ni de dónde salieron. Es una vivienda de uso permanente, de nuestra propiedad, comprada por las hermanas hace muchos años ya. La estuvimos preparando para que fuera un lugar de retiro. Tenemos los papeles, con título, con todo. No hay nada que pueda poner en duda que la propiedad no sea del Colegio (Santa Rosa de Lima y Cristo Rey). Es preocupante la situación”, indicó días atrás.

Además, Villalba relató cómo se habría producido la usurpación que acusó en el edificio de Fiscalía General. “Fue algo insólito.

El hombre de mantenimiento estuvo trabajando. Fue a comprar el pan. Cuando él vuelve, ya estaba la gente adentro. Habían violentado la puerta. Gracias a Dios, no lo han golpeado a él. Están ahí, como si fueran ellos los dueños y señores. Según los vecinos, se van turnando. La noche del lunes había más de 10 hombres armados con palos y cadenas, preparados como para atacar o defenderse”, narró.

El paso de las horas permitió conocer cuál es el punto de conflicto y tensión: las hermanas aseguran ser propietarias de la casa en cuestión; la familia Vega Véliz manifiesta que les pertenece todo el predio, cuya extensión incluye la casa de la Congregación de las Hermanas Misioneras Catequistas de Cristo.

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