EL FISCAL BRINDÓ DETALLES DEL CASO
Hoy se llevará a cabo la audiencia de control de detención en el Juzgado de Control de Garantías.
El fiscal Alejandro Gober pidió ayer la audiencia de control de detención para Paulo Domingo Silva (32), el empleado del Correo Argentino que fue detenido y es investigado de perpetrar millonarias estafas clonando tarjetas de crédito. Hoy se llevará a cabo esta medida en el Juzgado de Control de Garantías, que determinará si el imputado continúa detenido o no.
En diálogo con El Esquiú Play, el representante del Ministerio Público Fiscal brindó detalles de la investigación, que duró dos meses y que tendría conexión con criminales de provincias como Tucumán, Córdoba y Buenos Aires. Cabe recordar que Silva, anteayer, fue indagado e imputado formalmente por el delito de estafa pero, por recomendación de su abogado, decidió guardar silencio.
La investigación fue iniciada a mediados del mes de enero de este año a raíz de la denuncia de dos víctimas, quienes, al revisar el resumen de sus tarjetas, “encontraron abultadas compras que no habían realizado”. “En uno de los casos, aproximadamente por 1 millón de pesos en un periodo de dos meses y en otro de los casos, en un periodo corto por 55 mil pesos”, comentó sobre las denuncias.
“Si bien al principio la investigación se vio dificultada porque la mayoría de las compras realizadas por el acusado fueron hechas en diferentes partes del país, se abrió por operaciones que Silva hizo en nuestra ciudad, pagando el servicio de energía eléctrica e impuestos del automotor en ARCA”, agregó Gober.
Modus operandi
Aparentemente, Silva “se apoderaba de documentación, sobres de carácter privado de los ciudadanos (era repartidor de tarjetas)”. “Se quedaba con esos sobres, clonaba las tarjetas, obtenía los datos, después las entregaba, esperaba que las activen y empezaba a operar haciendo estas compras indebidas”.
Según expresó Gober, existe peligrosidad procesal de que Silva recupere la libertad, ya que podría haber más víctimas, por lo cual la causa continúa en investigación y por lo que considera que el acusado continúe detenido.
En cuanto al ámbito donde operaba el empleado deshonesto, más que todo lo hacía en Fray Mamerto Esquiú, ya que su zona de distribución era esa. Una vez que obtenía los datos de las tarjetas, los compartían en grupos de WhatsApp y eran utilizados en distintos puntos de la provincia, por distintas personas, lo que dificultaba encontrar al verdadero responsable.

