26 días después de la convocatoria presidencial para avanzar en lo que se denominó el Pacto de Mayo, los gobernadores del Norte Grande se reunirán en Salta para intercambiar opiniones sobre la marcha de los acontecimientos y sus proyecciones. También fue Salta, el 20 de febrero, escenario del encuentro entre los mandatarios de la región que precedió a la bandera blanca alzada por Javier Milei en su discurso ante el Congreso en la apertura de las sesiones ordinarias. En aquella oportunidad se entrevistaron con el ministro del Interior, Guillermo Francos, para sondear la posibilidad de una normalización de las relaciones entre las provincias y la Casa Rosada y el armisticio propuesto por el Presidente se interpretó como una señal auspiciosa.
Sin embargo, las cosas no han trascendido más allá de lo retórico. Milei disminuyó la agresividad e intensidad de sus ataques a la casta y ha desplazado su vocación por generar conflicto a ámbitos como la Corte Suprema de Justicia, con la propuesta de designar allí a un emblema del controvertido Comodoro Py como el juez Ariel Lijo y a jurista antiabortista como Manuel García Mansilla, o la reivindicación del siniestro terrorismo de Estado, pero bajo el estruendo de esos debates continúa incólume la caída de la actividad económica que reduce la recaudación y el recorte a las partidas no automáticas desde el poder central hacia las provincias.
La restricción de recursos federales se hace cada vez más dramática y la Nación no da señales de que vaya a aflojar, pese a que un acuerdo fiscal sería una pieza central en el mentado Pacto de Mayo. En el caso de Catamarca, la caída alcanza ya el 25%.
Los gobernadores ven con preocupación que, mientras se reducen sus márgenes de maniobra económica, Milei cambia de agenda. Antes que la indiferencia en curso, preferirían la relación tóxica. “Ódiame por piedad, yo te lo pido…”
El encuentro de hoy en Salta será el relanzamiento formal de la liga de gobernadores del Norte Grande bajo la gestión de Milei.
Los diez jefes de Estado, incluido Raúl Jalil, confirmaron su presencia. El orden del día marca la preocupación unánime. Incluye el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), los subsidios al Transporte y a la Energía, la situación de las obras públicas nacionales, las deudas del consenso fiscal 2023 y el programa Incluir Salud (medicamentos oncológicos; HIV; trasplantes; diálisis, etc.). Fondos para sus administraciones. El llamado a conciliación de Milei ya va para el mes y el pescado presupuestario sigue sin venderse, con el añadido ahora de los cierres y cesantías de las delegaciones que los organismos nacionales tienen en las provincias.
Por Nación estarán presentes el ministro Francos; el secretario Ejecutivo de Gobierno de la Jefatura de Gabinete, José Rolandi; el secretario de Hacienda, Carlos Guberman; el secretario de Interior, Lisandro Catalán; el secretario de Municipios y Provincias, Javier Milano y el asesor de Obras Públicas, Bartolomé Heredia.
Francos será una vez más depositario de los rezongos de los gobernadores por el frío polar al que los somete la Presidencia.
El gobernador Gustavo Sáenz anticipó el tono.
“Por parte del gobierno nacional no hay un conocimiento real de cómo vive la gente en el norte y tengo la obligación de trasladarlo en la reunión con los gobernadores del Norte Grande. Vendrán funcionarios nacionales y le demostraremos una realidad distinta que vive este país federal. Hay muchas cosas por corregir, hay muchos privilegios que tienen la provincias ubicadas en el centro del país que nosotros no lo tenemos y por eso junto a las fuerzas de los 10 gobernadores pelearemos por las mismas necesidades de la gente”, dijo ayer.
Francos, por su parte, buscará arrancar compromisos para la sanción de la Ley Ómnibus, pero los gobernadores pretenden algo más que la reposición del impuesto a las Ganancias.
La cumbre salteña precederá a la que el 4 de abril, los representantes del gobierno nacional tendrán con los gobernadores del PRO.
