El municipio de Santa Rosa desmintió a la hija de Guaraz y negó el uso de drones

Cruce de versiones tras el operativo policial
A través de un descargo oficial, la comuna rechazó las acusaciones de Paulina Guaraz sobre supuestas tareas de vigilancia y aclaró que no se utilizaron vehículos ni equipos institucionales en el domicilio de su abuela.

Mientras el exintendente de Bañado de Ovanta, Elpidio Guaraz, prestaba declaración testimonial este jueves ante el fiscal Hugo Costilla en la Fiscalía General, un nuevo foco de conflicto se desató en la esfera pública y administrativa. La Municipalidad de Santa Rosa salió al cruce de las denuncias realizadas por Paulina Guaraz, hija del exjefe comunal, y rechazó de manera categórica que se hayan utilizado drones o vehículos oficiales en el domicilio de su abuela durante el procedimiento policial que culminó con el traslado de su padre al Servicio Penitenciario Provincial.

La joven había asegurado públicamente que, en el marco del operativo, el municipio habría enviado drones para realizar sobrevuelos en la propiedad familiar. Ante esta versión, el Ejecutivo municipal utilizó sus canales oficiales para desmentir de plano tal accionar. El director de Prensa de la Municipalidad de Santa Rosa, Iván Peralta, fue el encargado de emitir un descargo a través de la página oficial de Facebook de la institución, donde negó de manera firme cualquier tipo de participación del municipio en las tareas de registro o vigilancia denunciadas por la familia Guaraz.

En su carácter de responsable del área, Peralta brindó detalles técnicos para desarticular la acusación. Explicó que el dron institucional es operado exclusivamente por su persona y que en ningún momento fue activado para realizar registros en el domicilio mencionado por la denunciante. Asimismo, el funcionario fue tajante al aclarar que tampoco se emplearon vehículos pertenecientes a la flota oficial para tareas periodísticas o de relevamiento durante el despliegue de las fuerzas de seguridad.

Peralta relató que, en su función de responsable de una página de información, intentó aproximarse al lugar donde se desarrollaba el operativo policial con el fin de realizar su labor. No obstante, precisó que el personal de seguridad apostado en el sector no permitió su acceso, una orden que, según sus palabras, fue respetada en todo momento. De esta forma, el municipio buscó separar la labor institucional de prensa de las presuntas maniobras de persecución sugeridas por el entorno del exintendente.

El contexto de la detención y la acusación política
El descargo institucional se conoció en una jornada de alta sensibilidad política, marcada por la comparecencia de Elpidio Guaraz ante la Justicia. El exjefe comunal fue citado a raíz de las acusaciones de extrema gravedad que lanzó en redes sociales contra autoridades provinciales en relación con el caso del exministro Juan Carlos Rojas. En paralelo a la declaración judicial, Paulina Guaraz sostuvo que la causa contra su padre «está armada» y denunció una supuesta persecución política sistemática.

Ante este escenario, el director de Prensa manifestó comprender el momento personal que atraviesa la familia del exintendente, aunque consideró que no corresponde realizar acusaciones infundadas que afecten la integridad del trabajo de quienes cumplen funciones públicas. Concluyó remarcando que nunca existió el accionar descrito por la hija de Guaraz, cerrando así un capítulo de acusaciones cruzadas que añade complejidad a un proceso judicial de alto impacto institucional en la provincia.

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