¡Gratis!, estos diputados son caros.
Veamos:
1) Un dictamen definitivamente firmado solo puede cambiarse por otro falsificando las firmas.
Evidentemente no es el caso. De haber sucedido se habría denunciado.
2) Si la firma es auténtica existen dos posibilidades:
a) Se firmó tal como está y ahora se lo niega. O
b) Se firmó un papel en blanco.
Cualquiera de los supuestos a y b, son de tal gravedad que los pone al límite de inhabilitarlos para continuar como diputados.
En un caso, porque se niega lo que suscribieron.
En el otro, porque simplemente no se puede ni debe hacer.
Es escandaloso que lo hayan hecho quienes ejercen la representación popular delegada por la Constitución Nacional.
Más escandaloso aún, es que estando en juego el interés nacional, el financiamiento de las provincias, privatizaciones, el Fondo de Sustentabilidad de los Jubilados, reformas a los Códigos Civil y Penal y el resto de los temas que trata la Ley Ómnibus, se justifiquen diciendo que «los engañaron», alegando en su defensa su propia torpeza e irresponsabilidad.
Sres diputados: ¿Firmando en blanco es cómo defienden los intereses con los cuales se comprometen?
Flaco favor le hacen al prestigio del Congreso de la Nación.
¡Gratis!, son caros.
Por Eduardo Di Cola
