2025 finalizó con 156 mil nuevos desocupados
La economía destruyó trabajos registrados y trepó la informalidad. Situación crítica entre jóvenes. El dato mata el relato de Federico Sturzenegger.
El desempleo trepó al 7,5% en el cierre de 2025, según el INDEC, en un mercado laboral que destruye empleo formal y empuja a la informalidad. Pese al discurso oficial sobre recuperación, los datos muestran más desocupados, presión sobre los ingresos y un deterioro que golpea con mayor fuerza a jóvenes y al conurbano.
El mercado de trabajo cerró 2025 con un deterioro de sus principales indicadores, al ritmo del estancamiento de la economía. La tasa de desocupación alcanzó el 7,5%, frente al 6,4% del mismo período de 2024 y al 6,6% del trimestre anterior.
El organismo estadístico precisó que la tasa de actividad se ubicó en 48,6% y la tasa de empleo en 45%, sin cambios significativos. Aun así, la suba del desempleo marca un quiebre de tendencia y afecta a más de 1,6 millones de personas. Según estimaciones privadas, el deterioro implicó la incorporación de unos 156 mil nuevos desocupados en el último año.
En contraste con estos datos, el Gobierno sostiene un relato de recuperación. El presidente Javier Milei afirma que la economía acumula más de 10% de crecimiento en dos años y proyecta una desaceleración drástica de la inflación. En esa línea, el ministro desregulador Federico Sturzenegger, aseguró que ya se crearon 400 mil puestos de trabajo.
Sin embargo, ese número convive con una dinámica distinta en el mercado laboral. Como ya contó Letra P, el oficialismo construye una narrativa de mejora apoyada en indicadores parciales, mientras los datos estructurales muestran fragilidad en el empleo y una recomposición heterogénea.
Sturzenegger sostiene que la desregulación impulsa la actividad y que la economía atraviesa un proceso de expansión que debería traducirse en más empleo. Pero consultoras y universidades advierten que esa mejora no se refleja aún en el trabajo registrado, donde persisten caídas sostenidas.
El desempleo más alto desde la pandemia
Detrás del aumento del desempleo aparece como factor central la destrucción de empleo asalariado formal. El economista y director de C-P, Federico Pastrana, advirtió que “la menor cantidad de puestos registrados privados impactó de lleno sobre el desempleo”, en un contexto donde los mecanismos de contención -como el cuentapropismo- muestran menor capacidad de absorción.
Los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) ya venían mostrando caídas sostenidas del empleo registrado durante el segundo semestre, con siete meses consecutivos de retroceso y una contracción extendida a casi todos los sectores.
En paralelo, el crecimiento del trabajo por cuenta propia fue limitado, lo que impidió amortiguar la pérdida de empleo formal como había ocurrido en etapas previas.
Avanza la informalidad y cae la calidad del empleo
El deterioro del mercado laboral también se reflejó en la calidad del empleo. Según la consultora LCG, la informalidad aumentó hasta el 43% en el cuarto trimestre de 2025, un punto porcentual más que un año atrás. Además, creció la proporción de trabajadores no asalariados, que ya representan el 28,5% del total de ocupados (+1,2 p.p. interanual).
Este cambio en la estructura laboral está vinculado al avance del monotributo y de actividades independientes, como repartidores o conductores de plataformas.
A su vez, aumentaron los indicadores de presión sobre el empleo. La subocupación demandante llegó al 7,8% de los ocupados. La sobreocupación —más de 45 horas semanales— subió por cuarto trimestre consecutivo y alcanzó el 29%.
Jóvenes, los más golpeados
Los jóvenes aparecen como el grupo más afectado. Según el INDEC, la desocupación en personas de 14 a 29 años creció con fuerza: en mujeres subió tres puntos porcentuales interanual y en varones, 3,7 puntos.
En términos más amplios, el economista Juan Manuel Graña señaló que la suba equivale a incrementos de hasta 20% en mujeres jóvenes y 30% en varones jóvenes en el último año.
Pastrana también remarcó que “el desempleo tiene efectos desigualadores”, al golpear con mayor intensidad a los segmentos más precarios del mercado laboral.
A nivel regional, el Gran Buenos Aires concentró el mayor deterioro. La tasa de desocupación subió 1,4 puntos interanual hasta el 8,6%. En los partidos del conurbano, excluyendo la Ciudad de Buenos Aires, el desempleo alcanzó el 9,5%.
De acuerdo con LCG, el aumento del desempleo se verificó en todas las regiones del país, con excepción del NOA.
Menos empleo, más presión sobre los ingresos
El deterioro del mercado laboral se da en un contexto de menor empleo y mayor presión sobre los ingresos. La tasa de empleo cayó 0,7 puntos porcentuales interanual, lo que implicó que más de 151 mil personas quedaran fuera del mercado laboral en el último año, según estimaciones privadas.
En paralelo, el aumento de la sobreocupación y la subocupación refleja la necesidad de trabajar más horas o buscar empleo adicional para sostener el nivel de ingresos.
Los datos configuran así un cierre de 2025 con más desempleo, mayor informalidad y un deterioro sostenido en la calidad del empleo, en línea con una economía que aún no logra traducir la estabilización en generación de trabajo formal.

