Homicidio de Marcelino Pachado
El juez de Control de Garantías, Lucas Vaccaroni, avaló la detención ordenada por la fiscal que investiga el hecho de sangre.
Los cinco hombres, Gustavo Exequiel Varela, Cristian Barros -padre- y sus hijos Nery Nelson, Cristian Alejandro y Marcelo Exequiel Barros, detenidos por el homicidio de Marcelino Pachado, continuarán detenidos.
Así lo resolvió el juez de Control de Garantías N°3, Dr. Lucas Vaccaroni, pasadas las 11.30 de la mañana, luego de que reanudara la audiencia de control de detención que se celebró el martes a la mañana a pedido de la fiscal Paola González Pinto.
El magistrado compartió los argumentos de la representante del Ministerio Público Fiscal, quien pidió que los cinco detenidos continuaran privados de la libertad -más allá de que Marcelo Exequiel Barros cumple condena en el penal- no solo por la gravedad del hecho del que se les endilga, sino también porque faltan pruebas por producirse, las que podrían ser entorpecidas por los imputados de encontrarse en libertad.
Cabe recordar que, en aquella audiencia, los abogados defensores de los imputados, Dres. Víctor García e Iván Sotomayor, habían solicitado la excarcelación de cuatro de los cinco detenidos, entendiendo que las pruebas obrantes en el expediente y que conocieron mediante el decreto de determinación de los hechos “son endebles” como para mantenerlos privados de la libertad. Este concepto claramente no fue compartido por el juez, quien les confirmó la detención. Desde ahora la fiscal González Pinto contará con diez días para resolver si solicita la prisión preventiva en contra de todos los acusados, quienes están imputados por el delito de homicidio agravado por alevosía.
Durante la audiencia del martes, en la vereda del edificio judicial de avenida Virgen del Valle al 100, familiares de los cuatro detenidos Barros se constituyeron para brindarles su apoyo. En esa oportunidad, en diálogo con la prensa, una de las familiares hizo mención a que en la causa está secuestrado un mantel que tenía sangre, pero que esta no era sangre humana, sino de un animal que habían faenado el día del crimen porque tenían dos cumpleaños.
