Impacto en municipios
El intendente de Ancasti, Randolfo Piñero, confirmó que el municipio registró una fuerte caída en los recursos coparticipables. Señaló que la situación obligará a ajustar gastos y postergar obras menores.
La caída de la coparticipación nacional comenzó a impactar con fuerza en las finanzas de los municipios catamarqueños. En ese contexto, el intendente de Ancasti, Randolfo Piñero, confirmó que su comuna sufrió una reducción cercana a los 100 millones de pesos en los recursos que recibe, una cifra que condiciona el funcionamiento de una administración local de escala pequeña.
En diálogo con Mensajes en la Radio, programa emitido por Radio El Esquiú 95.3, el jefe comunal explicó que participó de una reunión con intendentes de distintos puntos de la provincia y autoridades del Gobierno provincial para analizar el escenario económico que enfrentan las administraciones locales.
Según indicó, durante el encuentro funcionarios provinciales expusieron la situación financiera actual y las proyecciones para los próximos meses, en un contexto marcado por la caída de la recaudación que se distribuye a través de la coparticipación.
Piñero advirtió que la reducción de los fondos ya se percibe en los municipios. “Hemos tenido una caída abrupta de 100 millones, tengamos en cuenta que nuestro municipio es un municipio chico”, señaló al dimensionar el impacto que representa esa cifra para una comuna con escasa capacidad de generar recursos propios.
El intendente explicó que Ancasti prácticamente no cuenta con recaudación local, por lo que depende casi por completo de los recursos que llegan a través de la coparticipación. Esa situación, sostuvo, obliga a administrar el presupuesto con cautela y ajustar distintas partidas.
En ese marco, indicó que el municipio mantiene desde hace años una política de austeridad que permitió afrontar la coyuntura con mayor margen. Piñeyro recordó que durante las últimas gestiones no se incorporó personal ni se ampliaron las estructuras administrativas.
“Tenemos la misma planta de funcionarios y la misma planta de personal que heredamos”, señaló.
A pesar de las restricciones financieras, el municipio otorgó recientemente un incremento salarial del 15% para empleados de planta, contratados y becados. El intendente reconoció que el aumento está lejos de compensar la pérdida del poder adquisitivo, pero explicó que el contexto económico impone límites.
“Si usted me pregunta si estoy conforme con ese incremento, no, no estoy conforme. Hubiese querido mucho más”, afirmó.
El jefe comunal anticipó que la reducción de ingresos obligará a recortar gastos corrientes y revisar el plan de pequeñas obras que el municipio tenía previsto ejecutar durante el año.
Además, indicó que el municipio continúa brindando asistencia social ante el aumento de las necesidades en la población, especialmente en casos vinculados con la compra de medicamentos o el pago de servicios básicos.
En ese sentido, explicó que la comuna busca acompañar a familias con mayores dificultades económicas, aunque advirtió que las capacidades del municipio son limitadas frente al escenario económico complejo.

