Análisis
Por Guillermo Alejandro Bordón
Estos son los días en que recordamos los tiempos de guerra de nuestros hermanos que combatieron en las Islas Malvinas. Algunos tuvieron que hacerse a la fuerza héroes y otros estaban preparados para la guerra. Aquellos días siguen siendo hoy nuestros días.
Pertenezco a una generación que vivió la guerra, no combatiendo porque muchos éramos niños, sin embargo, sabíamos lo que significaba un escenario bélico. Y ese dolor que sentíamos hoy sigue sangrando como herida que no tiene sanación. Obviamente nuestro dolor es incomparable a lo que han atravesado tantas madres y padres que vieron partir a sus hijos, pero nunca los vieron regresar.
Me da la sensación que la sociedad argentina parece no haber aprendido absolutamente nada. Nos gusta “honrar” hechos históricos como ejercicio de “memoria”; (amnesia dirigida); y sin embargo nuestras acciones son destructivas. Todo el mundo habla del proceso de desmalvinización y pasamos echando culpa al Estado cuando la misma sociedad produjo esa desmalvinización. Recordemos que cuando nuestros soldados llegaron de la guerra después de la rendición, recibieron insultos ,descendieron en los aeropuertos de noche con las luces apagadas para que nadie los viera y de esta forma se pretendía esconder una especie de “vergüenza nacional”.
Aquellos héroes que lucharon valientemente con pocos recursos; muertos de frío; enfrentando a un gigante bélico; dejaron de ser soldados para pasar a ser desahuciados. Muchos tuvieron la fortaleza y el acompañamiento para salir adelante, continuar estudiando y recibirse; emprender una empresa, pero muchísimos inclusive los primeros, quedaron desolados como la misma isla en la que pelearon. No hay nada a favor de ellos, hasta se volvió una especie de meeting político el de reconocer si son combatientes, ex combatientes; si tienen el mérito o el honor de ser ex combatientes y reconocido como tales. Es triste todavía saber que a cuarenta y dos años de la guerra de Malvinas hoy son olvidados.
Debemos recuperar las historias de aquellos que pelearon en las Islas Malvinas para entender a lo que se enfrentaron; y como era el amor que le tenían a la patria. Para saber qué es el honor. Tanto se habla de memoria y sin embargo actuamos para olvidar, para no volver a recordar esos tiempos. Pero bien lo dice Benedetti: “el olvido está lleno de memorias”. Pretendemos olvidar, pero en realidad solo buscamos esconder la vergüenza. Una sociedad que solo busca ocultar la verdad nunca puede construirse como tal.
“Ay hermanita perdida cómo quisiera abrazarte” dice la canción de Piero. ¡Ay hermanos perdidos como quisiera abrazarlos! Aquellos días siguen siendo hoy nuestros días.