Frente al creciente deterioro de los salarios y la falta de financiamiento por parte del Gobierno nacional, el Sindicato de Docentes Universitarios (GDU) fijó una postura firme: la defensa de la Universidad Nacional de Catamarca no puede recaer sobre el esfuerzo de sus trabajadores.
A través de un pronunciamiento, el Secretario General del gremio, Lic. Fernando Morales, señaló la necesidad urgente de pasar de las declaraciones públicas a los hechos.
Sin salario digno no hay universidad pública
Desde la conducción sindical reconocieron la importancia de la unidad institucional, pero enfatizaron en las condiciones básicas que garantizan el funcionamiento de la casa de altos estudios.
Reconocimiento al trabajo: La estructura universitaria se mantiene activa gracias a la labor diaria de los docentes y no docentes, quienes requieren ingresos que garanticen una vida digna.
Exigencia del cumplimiento de la ley: Morales fue categórico respecto a los fondos nacionales asignados: «Desde GDU somos claros: la ley se cumple, no se negocia».
Acompañamiento institucional: Ante la desconfianza generada por la falta de respuesta del Ejecutivo nacional, el gremio instó al rectorado y a las autoridades universitarias a respaldar de forma activa las medidas de fuerza de sus trabajadores.
Compromiso con la defensa laboral
La organización sindical advirtió que no permitirá que la falta de partidas presupuestarias derive en un proceso de ajuste interno, pérdida del poder adquisitivo o precarización laboral en las distintas facultades. El gremio remarcó que el escenario actual exige decisiones firmes para frenar el deterioro institucional y garantizar la calidad educativa.
