CELINA Y FRANCISCO MURÚA, LOS CAMPEONES
El circo criollo nació como una respuesta argentina a los espectáculos que hasta el siglo IXX, llegaban, únicamente, desde Europa. Fue cuando a los hermanos Podestá, en 1886, se les ocurrió poner en escena la obra “Juan Moreira”, una representación que marcó el nacimiento del teatro nacional rioplatense, combinando números circenses con un drama gauchesco hablado.
Este fin de semana en San Martín, departamento Capayán, asistimos a una especie de “circo criollo”, pero en este caso de comidas al disco de arado, con la esencia, si se quiere, más catamarqueña que argentina, porque tenía al cabrito como eje motivador de los diferentes platos presentados por los concursantes. Celina y Francisco Murúa, de Agrónomos Asadores, los campeones catamarqueños.
Y decimos concursantes, porque se trataba de seleccionar al representante de esta provincia, para la próxima Fiesta Nacional de Comidas al Disco de Arado, que tiene su sede en Yacanto, en las serranías de Calamuchita, en la provincia de Córdoba.
Desde allí llegaron Oscar González y Griselda Tuttini; los dos bonaerenses, el de Pacheco y ella de Tigre, y que la vida unió en Yacanto, al que llegaron para forjarse una nueva vida. Con ese ímpetu, les llamaba la atención que el 1ro. de Mayo de todos los años no quedaba nadie en el pueblo, entonces se les ocurrió esta propuesta para convocar gente de otras ciudades a su pueblo serrano.
Y así empezaron en 1982, convocando primero a sus vecinos, y estos a sus parientes y amigos de otros pueblos o ciudades, hasta que la convocatoria se impuso, incluso con la declaración y designación oficial de Fiesta Nacional de Comidas al Disco de Arado, como con rigurosa legitimidad, consta en el Boletín Oficial de la provincia de Córdoba, desde 28 de diciembre de 2008.
Consolidada en Yacanto, Oscar y Griselda, imaginaron transpolar su creación a otros destinos, y es así como ya cuenta con réplicas en Miramar de Asenuza o Mar Chiquita, Los Cóndores, Colonia Barge en Córdoba, o María Teresa y Gálvez, en Santa Fe.
En nuestros pagos, la idea prendió en un cordobés trashumante, Oscar Farfán, más conocido como “Don Checho”, que oriundo del B° Güemes de “La Docta”, desde hace 8 años está radicado en San Martín de Capayán.
Aquí, llegó siguiendo a su padre, quien en sus mocedades venía por cabritos y cueros, pagando con mercaderías en general -hasta en modo trueque-l, que le demandaban los lugareños.
Fallecido su progenitor, al que acompañaba asiduamente, sobre todo en los últimos años en que el alzheimer lo fue retirando de sus andanzas, Oscar decidió fijar “querencia” en el pueblo capayense, que hoy lo cuenta como un auténtico referente y protagonista cotidiano.
“Cuando decidí quedarme, armé primero un puesto choripán, para los camioneros (frente a la estación de servicios del ACA), y de a poco le fui sumando parrillada y otras comidas, en particular cabrito al horno o asado. Y hoy, tenemos un emprendimiento gastronómico que genera empleo para 20 vecinos“.
«Somos el negocio que más puestos de trabajo tiene en todo San Martín”, afirma –no sin legítimo orgullo-, “Don Checho”.
Con el impulso convergente de ambos lados, entre Yacanto y San Martín se provocó esta sinergia que el 5 y 6 de septiembre, instaló la “Subsede de la Fiesta Nacional de la Comida al Disco de Arado”, en el Km. 1052, de la Ruta Nacional 60, en el parador de “Don Checho”.



Y allí se armó la fiesta con cocineros al disco dispuestos a mostrar sus “saberes y sabores”, acompañados de una importante concurrencia. Y los musiqueros y cantores lugareños amenizando la juntada.
Hasta el senador provincial, Gonzalo Ormaechea, se arrimó al encuentro, para saludar y felicitar a los organizadores y participantes, porque “estas iniciativas, además de motivar un momento de recreación, permiten que muchas personas del pueblo encuentren una oportunidad de trabajo”, se entusiasmó.
Y como se trataba de un concurso, el final de la jornada llegó con la difícil tarea de elegir un ganador, a la postre el “Campeón Provincial de la Comida al Disco”, distinción que recayó en los entusiastas jóvenes “Agrónomos Asadores”, que se lucieron con un cabrito al disco, saborizado con una salsa a base arrope y variedad de especias catamarqueñas.
Ellos son Celina y Francisco Murúa, a quienes, además, ya se los espera para la próxima Fiesta Nacional en Yacanto, Cba., donde tendrán oportunidad de confrontar su “arte”, propio del originario terruño, compartiendo las delicias autóctonas de este singular “circo criollo” de comidas al disco.
Paco Uriarte





