Los envíos de Nación a las Provincias cayeron 4,2% interanual en junio

Informe de la Fundación Libertad
A valores constantes, los recursos que las jurisdicciones subnacionales recibieron el mes pasado fueron 21,7 puntos porcentuales más bajas que en 2023.

Los recursos enviados por la Nación a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires cayeron un 4,2% en términos reales en el último año, según el último informe de la Fundación Libertad. Según se precisó, los niveles siguen «lejos de los niveles de 2023, condicionando el margen fiscal provincial». «A nivel nacional, el Sector Público Nacional volvió a tener superávit fiscal en mayo, pero marcó un mes deficitario durante junio, principalmente afectado por el pago de aguinaldos y la postergación del pago del Impuesto a las Ganancias para personas humanas», se detalló.

Joaquín Aranguiz, economista de la Fundación Libertad, explicó que «cuando la coparticipación cae en términos reales las provincias enfrentan un dilema clásico: recortar gasto, con el costo político y social que eso implica, buscar financiamiento alternativo como deuda, adelantos del Tesoro, o presión tributaria propia; o directamente acumular atrasos». «Esto nos lleva a pensar si el ajuste que también hicieron las provincias fue por convencimiento para acompañar al Gobierno nacional o si tuvieron que acomodarse a la nueva realidad porque no les quedaba alternativa», planteó.

En este sentido, señaló que los recursos reales de provincias siguen sin recuperar los niveles previos a la crisis cambiaria de fines de 2023, explicó que junio de 2026 está apenas 2,2% arriba del piso del mismo mes en 2024, y todavía 21,7 puntos porcentuales debajo del pico de junio 2023. «La desaceleración inflacionaria no se tradujo en recomposición real de la coparticipación, y el ajuste post-devaluación dejó una base más baja de la que aún no se despega», explicó y detalló que la caída de -4,2% interanual en 2026 muestra que «la recuperación de 2025 se frenó o revirtió, no fue lineal».

«Para la mayoría de las provincias, que tienen escasa capacidad tributaria propia, estos fondos representan la porción más relevante de sus ingresos corrientes y, por lo tanto, condicionan directamente su margen de acción fiscal: el pago de sueldos estatales, la obra pública provincial, la salud, la educación y buena parte de los servicios básicos dependen de que ese flujo llegue en tiempo y en montos reales sostenidos. Mirando la serie del mes de junio, el poder de compra de estos recursos está lejos de haberse recuperado», remarcó.

«La variación interanual real muestra un patrón muy marcado por efectos de base: los valores extremadamente negativos de comienzos de 2024 (hasta -26,8% en marzo) reflejan la comparación contra una base de 2023 todavía ‘alta’ en términos reales, justo antes que la devaluación y el consecuente salto de precios licuaran la coparticipación nominal», explicó y agregó que a medida que avanzó 2024, esa base de comparación se fue actualizando hacia abajo, lo que explica que entrado 2025 «la variación interanual se volviera ampliamente positiva». «Sin embargo, ya en el segundo semestre de 2025 y 2026 las variaciones volvieron a un rango más moderado y mayormente negativo, lo que sugiere que el ciclo de rebote estadístico se agotó y que la recuperación real ya no se sostiene por sí sola», analizó.

Para la Fundación Libertad, los próximos meses «marcarán un desafío importante tanto para el Gobierno nacional como para las provincias». «Si bien las cifras fiscales siguen estando equilibradas y en terreno positivo, la flexibilidad para evitar un mayor esfuerzo fiscal dependerá crucialmente del comportamiento de la recaudación, y por tanto del nivel de actividad económica», remarcó.

Por último, se detalló que «el mercado proyecta una inflación de 30%, que descendería a 20% en 2027 y a 14,2% en 2028», y que «si bien las expectativas continúan mostrando un proceso de desinflación, el mercado aún no prevé que la inflación mensual perfore el 1% en el corto plazo».

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