Nuevo frente de tensión entre gremios
Luego de la conciliación obligatoria dictada por la DIL, el SOEM levantó el paro pero cuestionó la gestión municipal.
Tras el paro de casi una semana por parte de los empleados municipales de Valle Viejo y la pauta de una conciliación obligatoria para el 24 de este mes, el clima intersindical se llenó de tensión luego de que la decisión de la Dirección de Inspección Laboral (DIL) no solo obligó al levantamiento de la medida de fuerza, sino que también involucró a los sindicatos de ATE y UPCN, quienes se habían apartado del conflicto, sin embargo la advertencia también les llegó. Por otro lado, SOEM marcó distancia y le atribuyó errores al municipio.
Comunicado oficial
El SOEM confirmó mediante un comunicado que acató la notificación y suspendió el paro. Sin embargo, denunció errores formales en el documento, al señalar que se consignaba erróneamente que el sindicato había solicitado la conciliación, cuando en realidad fue el municipio quien lo hizo.
“La notificación enviada antes de la medianoche exigía el cese inmediato de la medida, pero contenía errores formales que debían ser subsanados”, expresó la organización gremial.
La crítica no se limitó a los aspectos administrativos. El gremio cuestionó directamente a la intendenta de Valle Viejo, Susana Zenteno, señalando que “no está a la altura de las circunstancias para manejar el conflicto”.
Esta acusación refleja el malestar acumulado por los trabajadores municipales, quienes consideran que la conducción política del municipio ha actuado con improvisación y falta de diálogo.
Uno de los puntos más controvertidos fue la inclusión de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) en la conciliación obligatoria. Ninguno de estos gremios había adherido al paro ni se encontraba en conflicto con el municipio.
Para el SOEM, esta decisión constituye una muestra de desorden institucional y de falta de claridad en la estrategia de las autoridades provinciales y municipales.
“Lo más llamativo y que genera mayor incredulidad es que la conciliación también fue dictada a ATE y UPCN, gremios que ni siquiera se encuentran en conflicto ni adhirieron al paro”, remarcó el sindicato.
La controversia por la inclusión de ATE y UPCN no es un detalle menor en el mapa gremial catamarqueño. Ambas organizaciones representan a trabajadores estatales en distintos ámbitos de la administración pública provincial y nacional, y su citación a una conciliación vinculada estrictamente a un conflicto salarial municipal entre el SOEM y el Ejecutivo de Valle Viejo no responde, según lo que se desprende de la propia cédula y del comunicado sindical, a un reclamo formal de ninguna de las dos entidades.
Hasta el momento, ni ATE ni UPCN emitieron pronunciamientos públicos propios respecto de su inclusión en la notificación.
La primera audiencia de conciliación fue fijada para el miércoles 24 de junio a las 10 horas en el CAPE.
El encuentro será clave para definir si las diferencias pueden encauzarse en un proceso de diálogo o si, por el contrario, se consolidará la fractura intersindical.
«Lo mismo de siempre»
La secretaria adjunta Verónica Herrera explicó que la oferta del municipio contemplaba el adelantamiento del medio aguinaldo, un incremento del 6% previsto para julio y la incorporación al salario de un adicional que actualmente se paga como premio. “Era la misma propuesta de siempre”, sostuvo.
Iramaín: «Valle Viejo no tiene los recursos»
El secretario privado de la comuna, Franco Iramaín, defendió la postura financiera del Ejecutivo y la validez de los acuerdos salariales alcanzados previamente.
El funcionario justificó las limitaciones de la gestión de la intendenta Susana Zenteno para otorgar un incremento superior al ofrecido, atribuyendo la crisis a la drástica caída de los recursos que llegan desde la Nación.
En diálogo con el programa Tiempo Real, emitido por Ancasti Streaming, Iramaín repasó el origen de la negociación y marcó distancias con la conducción del SOEM. «Creo que hay que contar también la historia del municipio. Hubo paritarias con los gremios a principio de año, aquí fue cuando se decidió el aumento», señaló y añadió: «En el principio se había acordado con UPCN y con ATE un incremento salarial: un 6% que ya se otorgó y ahora en el mes de julio se tiene que otorgar otro 6%, además del aguinaldo. Eso es lo que habíamos acordado. Después el SOEM se suma, luego de hacer una asamblea para poner en regla a sus autoridades, e inicia con este conflicto».
Respecto de la imposibilidad de ceder al piso salarial del 30% que exige la entidad gremial, el secretario privado fue tajante al ligar la situación a la recesión generalizada. «Comprendemos la necesidad, sabemos la realidad que están viviendo todos los argentinos en este difícil contexto de recesión económica nacional», reconoció, pero advirtió: «Todos queremos lo mismo, pero el municipio no cuenta con los recursos y no podemos comprometernos con algo que no vamos a poder cumplir».
