El Senado se encuentra en virtual estado de deliberación ante la posibilidad de que esta misma semana tenga que definir la continuidad del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y termine votando una interpelación y posterior moción de censura contra el funcionario, investigado por enriquecimiento ilícito y sostenido en su cargo por Javier Milei y su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
La oposición dialoguista está cada día más cerca de apoyar esta misma semana la remoción del jefe de Gabinete, impulsada por el kirchnerismo. El apoyo a una moción de censura tendría una amplia mayoría asegurada. A los 28 votos que aportarían los tres grupos del interbloque peronista que conduce José Mayans (Formosa), se sumarían unos 9 votos de la UCR, dos de PRO y al menos otros cuatro provinciales. Serían unos 43 votos, una cifra cercana a los dos tercios de la Cámara Alta.
Al tanto de estas probabilidades, el Poder Ejecutivo comenzó en las últimas horas a presionar a gobernadores para evitar que se consolide una mayoría que termine con Adorni repudiado por el Congreso. “Están presionando a las provincias para que no voten”, le dijo a La Nación un senador de la oposición dialoguista, igual que la deslizada desde la bancada radical. En la oposición dialoguista es cada vez más fuerte la indignación por las explicaciones a las que apeló Adorni la semana pasada para justificar su vertiginoso incremento patrimonial. Ese enojo también se traslada a la Casa Rosada y su empecinada decisión de sostener al funcionario.
En este marco, según publicó La Nación, la jujeña Carolina Moisés ya le anticipó a la presidenta de la bancada libertaria, Patricia Bullrich, que Convicción Federal, el espacio de peronistas díscolos que preside y que integran Sandra Mendoza (Tucumán) y Guillermo Andrada (Catamarca), apoyaría la destitución de Adorni si no renuncia antes.
