La Liga de Graduados cerró a puro fútbol: Médicos se quedó con el clásico y le quitó el invicto a Contadores

En una tarde fresca pero radiante de sol, el pasado miércoles a las 15:00 horas se disputó la última fecha del torneo Apertura de la Liga de Graduados de Catamarca, en su categoría Súper Máster. El plato fuerte de la jornada no defraudó: se medían el flamante campeón de la categoría, Contadores, frente al sólido escolta, Médicos, en un choque que prometía emociones y que terminó coronando a estos últimos con un triunfo histórico.

Contadores llegaba a este compromiso con el título bajo el brazo tras una campaña sencillamente espectacular, ostentando un récord perfecto de partidos ganados. Por su parte, Médicos arribaba con el subcampeonato ya asegurado tras una campaña regular y positiva, buscando cerrar el fixture con la frente en alto.

JJ.Pauletto frotó la lámpara y abrió el marcador
El desarrollo del juego fue de alta intensidad. Durante la primera mitad, Médicos tomó las riendas del encuentro imponiendo sus condiciones, aunque el trámite se emparejó de cara al complemento con la reacción del conjunto contable.

Sin embargo, promediando el segundo tiempo, llegó el momento mágico de la tarde. El delantero de Médicos, Juan José Pauletto, recibió el balón en el área grande y, tras una genialidad de doble y triple gambeta, desparramó a la defensa rival para definir con muchísima categoría. Su remate venció la resistencia del experimentado arquero de Contadores, apodado «El Gato»Quiroga, desatando la locura en el banco de los profesionales de la salud.

José Bordón, una muralla bajo los tres palos
Con el 1-0 en contra, el campeón herido se volcó con todo al ataque con el orgullo de mantener su condición de invicto. Ante el asedio, Médicos replegó sus líneas de manera inteligente, plantando un esquema de doble cuatro (4-4) sumamente combativo en la mitad de la cancha para bloquear los embates contrarios.

Fue allí donde emergió la figura descomunal del arquero José. El guardameta de Médicos se convirtió en el auténtico MVP (Jugador Más Valioso) del partido al ahogar el grito de gol de Contadores en cuatro ocasiones manifiestas y claras. Gracias a sus reflejos felinos, el arco se mantuvo en cero.

Pudo ser una goleada
La propuesta defensiva de Médicos también dejó espacios para la réplica. De contraataque, el conjunto subcampeón dispuso de hasta seis situaciones clarísimas para liquidar la historia. No obstante, la mala fortuna y la falta de puntería privaron de un marcador más abultado a Roque Olmos, al propio Pauletto y al «Ratón» Rivera, quienes fallaron dos oportunidades claras cada uno.

Fiesta de los de guardapolvo; bronca en el campeón
El pitazo final decretó el definitivo 1-0. La conclusión del torneo dejó dos caras opuestas en la moneda: la enorme alegría de Médicos, celebrando con orgullo el subcampeonato y el logro de haber tumbado al gigante; y la visible molestia de los muchachos de Contadores, a quienes se les escapó el invicto en la última estación del campeonato.

La perlita del vestuario: En el postpartido no faltó el folclore del fútbol amateur. Entre risas, los muchachos del plantel rebautizaron humorísticamente al Dr. Barrionuevo uno de sus referentes de la mitad de la cancha como «Poxipol», acusándolo de haberse «cansado de pegar» para contener el mediocampo rival.

En definitiva, fue un cierre de torneo equilibrado, con un gran nivel colectivo e individual de Médicos, que demostró que el fútbol de graduados sigue más vivo y competitivo que nunca.

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