Desde SIDCA y ATECA
Dirigentes expresaron preocupación por las versiones que circulan. Señalan que, aun sin confirmación oficial, las ideas implican un retroceso histórico.
Se difundió un documento nacional bajo el título “Ley de Libertad Educativa” y que habría sido elaborado por el Gobierno de Javier Milei. El proyecto, que no fue presentado oficialmente y cuya autoría aún no está confirmada, generó dudas pero también fuertes advertencias por parte de los gremios docentes de la provincia, que consideraron que las ideas que se mencionan representan un retroceso para la educación pública argentina.
Según trascendió a nivel nacional, la propuesta incluiría la posibilidad de educación en el hogar, la eliminación de la obligatoriedad escolar, la habilitación de enseñanza religiosa en escuelas públicas y un esquema de financiamiento por vouchers. Aunque la autenticidad del texto no está verificada, las organizaciones docentes observan que muchas de estas ideas ya habían surgido en el debate de la Ley Bases y fueron descartadas.
El secretario general del SIDCA, Sergio Guillamondegui, pidió prudencia: “Es un documento que circula pero que no fue presentado formalmente. Sin embargo, vuelve a poner en valor propuestas que ya habían sido discutidas y dejadas de lado. Son cuestiones que representan un retroceso”.
Guillamondegui explicó que los lineamientos que se mencionan responden a una visión liberal extrema: “Cuando un gobierno de derecha gobierna, sus propuestas van en razón de su ideología: libertad absoluta, desregulación, enseñanza religiosa, centralidad de la familia. Es similar al modelo que tuvo Brasil en tiempos de Bolsonaro”.
El dirigente remarcó que Catamarca tiene un marco constitucional que garantiza la educación pública, estatal y obligatoria, por lo que un sistema de vouchers sería “inconstitucional” para la provincia. “Defendemos un Estado protector, un Estado presente. La educación pública es un derecho, no un servicio que se compra. No podemos quebrar el principio de igualdad que representa, incluso simbólicamente, el guardapolvo blanco”.
Desde ATECA, alineados con la postura nacional de CTERA, advirtieron que el documento podría no ser definitivo y señalaron que su contenido genera alarma.
“El mamarracho que circula es un proyecto terraplanista que destrozaría el sistema educativo nacional”, expresó Hugo Yasky, secretario general de la CTA.
En la misma línea, la secretaria general de CTERA, Sonia Alesso, sostuvo que la reforma llevaría al país a “una situación anterior a la Ley 1.420, de 1884”, que estableció los pilares de la educación pública argentina.
Más allá de la veracidad del documento, la sola posibilidad de avanzar hacia un modelo que elimine la obligatoriedad escolar, habilite educación religiosa en escuelas públicas y desplace al Estado como garante del derecho educativo es motivo de preocupación, indicaron desde la Ateca local.
