Desde que el INDEC actualizó la medición
En la comparación interanual, a diciembre de 2024 hubo 3.000 pobres más que el año anterior.
Los últimos datos de la incidencia de la pobreza y la indigencia en Catamarca, publicados en el informe del INDEC, reflejaron que el 45,8% de los catamarqueños eran pobres al cierre de 2024, y el 9,6% directamente estuvieron bajo la línea de indigencia. Estos números representan a 107.000 personas del Gran Catamarca que vivieron en condiciones de pobreza, de las cuales 22.400 fueron indigentes.
Sin bien estos números implicaron una mejora respecto del primer semestre del mismo año, cuando la pobreza alcanzó a casi 130.000 personas (55,9%) y la indigencia a casi 40.000 de ellos (16,9%), los niveles de pobreza aumentaron en la comparación interanual entre el segundo semestre de 2023 y el de 2024: donde subió del 45 al 45,8% (afectando a unas 3.000 personas más).
Los datos de Catamarca al cierre de 2024 fueron los terceros en una escala de los más altos, al menos desde que se utiliza este sistema de medición en base a la Canasta Básica Total (define la línea de pobreza) y la Canasta Básica Alimentaria (define la indigencia), que implementó el INDEC en 2016. Los más altos fueron los del primer semestre de 2024, seguidos de los del primer semestre de 2021. De igual manera, estos datos semestrales fueron fluctuando, tal como se puede observar en el gráfico que acompaña este artículo.
Si se proyectan los datos de la pobreza a toda la provincia (el INDEC los calcula solo sobre el Valle Central), el 45,8% alcanzaría a unos 196.000 catamarqueños, de los cuales unos 41.000 serían indigentes. Es decir, sobre 429.000 habitantes hay un universo de 41.000 indigentes, 155.000 pobres-no indigentes, y unos 233.000 habitantes cuyos ingresos alcanzaron para cubrir la canasta básica total.
El INDEC informa de manera semestral los datos de la pobreza y la indigencia, calculadas en base a los ingresos y su relación con los valores de la Canasta Básica Alimentaria y la Canasta Básica Total.
La CBA contiene alimentos con ciertos nutrientes que tienen por objetivo cubrir un umbral mínimo de necesidades energéticas y se utiliza para marcar la línea de indigencia.
La CBT contiene los mismos alimentos, pero incorpora otros gastos vinculados a necesidades no alimentarias como la vivienda, la educación, la salud o el transporte, con lo que se determina la línea de pobreza
Por Ezequiel Soria
