ABUSO SEXUAL EN LA INFANCIA
El juez Fernando Esteban resultó sorteado en la Oficina de Gestión de Audiencia (OGA) como juez director del juicio por jurados. El músico fue imputado por tres hechos de abuso sexual.
Lucio López, el reconocido músico imputado por tres hechos de abuso sexual en la infancia (ASI), está más cerca de ser sometido a un juicio por jurados. Esta mañana, la Oficina de Gestión de Audiencia (OGA) del Poder Judicial, el juez Fernando Esteban resultó sorteado como juez director. El acusado debe responder por «abuso sexual simple agravado» y dos hechos de «abuso sexual con acceso carnal agravado por tratarse de una persona encargada de la educación».
A finales del año pasado, la fiscal de Instrucción de Primera Nominación Yésica Miranda finalizó la investigación en su contra. El expediente fue remitido a la OGA para dar trámite al juicio por jurados. El Ministerio Público fiscal estará representado por la fiscal del caso Miranda junto con el fiscal de Cámara Alejandro Dalla Lasta Baroni. La defensa es ejercida por el abogado del foro local Luciano Rojas.
En marzo de 2021, el padre de la chica descubrió los mensajes de Whatsapp que el músico le escribía a su hija. Así, se descubrió que las agresiones sexuales fueron contra una niña de 13 años, que era su alumna. En la denuncia, los padres indicaron que López era su profesor de música. Días previos a que se conociera la agresión sexual, López fue encontrado en una zona de montaña en Ambato adonde se había marchado, presuntamente al tomar conocimiento de la denuncia contra él. A finales de octubre de ese año, el folclorista imputado fue detenido en su casa en San Antonio, Fray Mamerto Esquiú, por orden de la fiscal Miranda, tras reunir los elementos de pruebas correspondientes.
En noviembre del 2021 la defensa de López, a cargo del abogado Luciano Rojas, pidió la prisión domiciliaria. El pedido se basó en un problema de salud del músico y porque tiene bajo su cuidado a una hija menor de edad. En enero del 2022, el fiscal en feria, Alejandro Gober, le concedió la prisión domiciliaria.
Finalmente, tras varios planteos, Lucio López regresó al Servicio Penitenciario Provincial, Capayán, para cumplir con la prisión preventiva.
El informe médico determinó que su estado de salud había mejorado y podía seguir privado de la libertad en un calabozo. La fiscal Miranda ordenó el traslado del acusado. Actualmente, se encuentra detenido, en el Servicio Penitenciario.
Testimonio
El juez de Control de Garantías de Primera Nominación Rodolfo Maidana, al confirmar la prisión preventiva a López, advirtió que tratándose de delitos contra la integridad sexual, los dichos de las víctimas, más aún si se trata de niños, niñas y adolescentes, son importantes y deben ser tenidos en cuenta. “Por su frescura y espontaneidad, son fundamentales los relatos de los chicos y chicas que fueron víctimas de delitos sexuales, sobre todo, cuando brindan precisiones que de ningún modo pueden haber inventado y máxime cuando los informes psiquiátricos – psicológicos dicen que el niño o la niña no tiene personalidad fabuladora”, indicó.
En este contexto, el magistrado valoró que la adolescente denunciante presenta una sintomatología compatible con haber sufrido situaciones de abuso sexual. Además, remarcó que su relato con relación a los hechos es coherente.
Abuso de confianza
Con relación al abuso sexual en la niñez (ASI), es importante tener en cuenta, que según estudios afines, al menos la mitad de los casos se produce en el hogar; el victimario, es decir quien perpetra el abuso, es alguien conocido por la víctima y, por lo general no es sólo conocido, sino que tiene algún grado de familiaridad. A veces, suele ser el padre, padrastro, abuelo, tío, hermano o primo (en estos casos, se trata de un abuso sexual intrafamiliar); en otras ocasiones, puede ser un docente o vecino.
En este caso, de acuerdo con la denuncia efectuada, el vínculo del imputado con la familia de la víctima era lo más cercano a una amistad a partir de la música. El padre de la niña calificó a López como “un manipulador”. “Manipuló a nuestra familia, mayormente a mi hija. Me mintió a mí. Yo se la confié a él. Son cuatro años que viene trabajando conmigo, compartió varios asados en casa», había expresado con dolor el papá.
