Brusco aumento de alimentos como la carne vacuna y el pan

SIGUEN SUBIENDO LOS PRECIOS
Desde ambos sectores indicaron que las subas son una cadena y solo bajarían si no hay demanda.
Luego de las medidas anunciadas el martes por el Gobierno Nacional, el primer cimbronazo lo sienten las familias argentinas, ya que los primeros aumentos récords fueron para la carne vacuna y el pan, que en precios dieron un salto jamás visto en 48 horas. Ayer la carne ya se pagaba $7.000 el kilo y podría superar los $9.000, mientras el kilo de pan $1300 y más. Lo concreto es que la carne ya venía en suba pero dio el salto inesperado que no muchos podrán absorber.

Gustavo Walther, empresario del sector de la carne, consideró que la gente no podrá resistir a estos aumentos con todos los incrementos que se vienen para la vida diaria y serán quienes pongan un freno porque no podrán comprar a los precios que debe colocar al mostrador, teniendo en cuenta la suba de costos y la hacienda.

“El precio de la haciendo subió un 20% y luego un 30%, los precios no subieron tanto pero no podemos seguir aumentando en estos momentos de incertidumbre, todos comenzamos a ver las medidas y esto ocurre por lo que no se conoce qué pasará.

La suba más importante fue ahora en esta semana, hay momentos de dudas porque el mercado se mueve así ahora. Creo que la gente pondrá el freno y decidirá hasta dónde van los precios, ahora la hacienda sigue subiendo pero el equilibrio se tiene que dar, va a llegar y la gente debe decir basta. La gente no tiene, no le alcanza y se va a restringir, las cosas tienden a subir pero tenemos preocupación, no sabemos qué sucederá. Creo que la gente debe decidir hasta dónde estará dispuesta a pagar”, remarcó.

En cuanto a los precios de la carne, se supo que los cortes van desde los $3.000 el kilo de puchero, $6.000 los cortes de carne como blandos y el asado supera los $7.500. El precio del matambre de cerdo es lo más caro, como todas las tiras de asado.

Aumento del pan
Matías Juri, representante del Centro de Industriales Panaderos, Pasteleros y Afines de Catamarca, dio a conocer en Radio Ancasti que comenzaron a llegar concretamente las nuevas listas de precios de insumos, “la verdad que son aterradores algunos incrementos”, explicó. Dijo que el aumento estimado está entre el 30 y 40% por lo que el precio del kilo del pan francés subirá hasta los 1300 o 1400 pesos.

Juri comentó que algunos insumos aumentaron hasta un 100% y que “el principal problema es cómo hacer para trasladar todo esto al precio” a los clientes.

“Al ser una suba generalizada, sobre todo de alimentos y combustibles, que son de primera necesidad, sabemos que vamos a sentir una fuerte baja en la demanda”, estimó Juri.

“Nosotros estamos pensando en una suba del 30% aproximadamente, pero estamos esperando las últimas listas. Acá depende el flete, al estar en la otra punta de donde se hace la distribución, con la suba de combustible nos incide fuertemente”.

El último precio de referencia del kilo de pan francés estaba “entre los 900 y 1100 pesos” y por lo tanto “estamos hablando de que se iría a 1300 o 1400”. Naturalmente, ocurrirán otras subas. “Las facturas que estaban en un promedio de 220 o 240, se estarán yendo a los 300 o 330 pesos en el promedio de las panaderías que uno más o menos conoce”.

Juri advirtió que “tenemos infraestructura las panaderías porque el pan es algo de cada día y hay que responder a la demanda habitual, pero entendemos que con estos incrementos de precios va a haber un cambio en el comportamiento de consumo”.

Es que “así como se ha bajado el consumo de carne por los aumentos, lamentablemente es probable que pase lo mismo con el pan”, por lo que consideró que esto será “un desafío para poder reacomodar las estructuras de costo que tenemos”.

Sufren “los eslabones más chicos”
En su análisis, el empresario consideró que “los eslabones más chicos son los que más sufrimos este tema”, porque las grandes empresas y distribuidoras “tienen espalda para soportar uno o dos meses de ‘no venta’ y nosotros no vamos a aguantar un mes sin vender”.

En ese sentido, ve con dificultad el desafío que viene. “Tenemos Navidad y queremos tener algún precio estable, pero se hace muy difícil tener esa certeza, para nosotros es la última venta buena que podemos llegar a tener para aguantar enero y febrero”.

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