AGRESOR A LA VICEPRESIDENTA
Ayer, la Justicia tomó declaraciones a cuatro amigos del agresor. Su novia también está detenida.
El arma secuestrada en la escena en la que intentaron asesinar a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner fue manipulada por Fernando Sabag Montiel, según confirmó el hallazgo de su ADN en la empuñadura y el gatillo. También se confirmó que fue él quien cargó el arma, ya que su patrón genético también fue hallado en el cargador.
La prueba recibida por la jueza María Eugenia Capuchetti despejó las versiones que indicaban que Sabag Montiel pudo haber utilizado otra arma, incluso de juguete, en su ataque a Cristina Fernández de Kirchner, a modo de amedrentamiento. Esa versión se vio robustecida por otra, que indicaba que no se habían hallado huellas digitales del detenido en la empuñadura y el gatillo.
El ADN en el arma ratifica la autoría del ataque y la capacidad que tenía Sabag Montiel para cometer el homicidio al momento en el que accionó el gatillo, que por no contar con bala en recámara no disparó una bala. Ello pudo deberse a un error en la manipulación o a la deliberada intención de no disparar, pero nada de ello puede corroborarse porque Sabag Montiel no declaró ni parece tener pensado hacerlo en los próximos días.
En el marco de la investigación declararon ayer ante la jueza Capuchetti y el fiscal Carlos Rívolo cuatro amigos del imputado, quienes además aportaron sus teléfonos celulares para que sean sometidos a un peritaje. Lo mismo ordenó la jueza respecto del teléfono celular secuestrado a Brenda Uliarte, la pareja de Sabag Montiel, tarea que fue encomendada directamente a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
La medida fue dispuesta para evitar trastornos como los generados por el peritaje de la Policía Federal al móvil de Sabag Montiel.
Por su parte, el fiscal Carlos Rívolo pidió dos peritajes: uno para determinar qué fue lo que bloqueó al celular de Sabag y otro para tratar de recuperar la información contenida en él. Uliarte fue detenida el domingo a la noche en la estación de trenes de Palermo, en cumplimiento de una orden de Capuchetti, tras detectar su presencia en cercanías de la casa de Cristina Kirchner el jueves pasado, en el contexto del intento de homicidio. La jueza dispuso tomarle indagatoria.
CFK volvió al Senado
Por su parte, la vicepresidenta Cristina Kirchner regresó a sus oficinas del Senado, donde mantuvo varias reuniones privadas.
La titular del Senado arribó cerca de las 16 a la Cámara alta, pero no tuvo actividad oficial, mientras sigue sin hacer declaraciones desde el atentado contra su vida.
Cristina Kirchner estuvo rodeada de su círculo íntimo y durante la jornada se acercó al Senado su abogado Gregorio Dalbón. La exjefa de Estado mantiene en reserva sus pasos en momentos en que la custodia quedó en el ojo de la tormenta tras el intento de homicidio. De hecho, desde que se retiró de su domicilio en Recoleta el viernes por la tarde no se conoció dónde pasó el fin de semana.
En tanto, se generó una polémica en el Senado alrededor de la expresidenta, a raíz de los dichos del jefe del bloque de legisladores del Frente de Todos, José Mayans, que pidió «parar de forma inmediata» el juicio contra la vicepresidenta por la obra pública.
