LE CONFIRMARON LA DETENCIÓN A ÉL Y A SU MADRE MÓNICA MURÚA
A ella le harán estudios médicos para determinar si puede ser alojada o no en la Unidad N° 2 de Mujeres.
El juez de Control de Garantías N° 3, Lucas Vaccaroni, confirmó la detención de Jorge Castro y Mónica Murúa, los sospechosos de haberle dado muerte a Miguel Ángel Ferreyra (28) el último domingo.
Ayer se realizó la audiencia de control de detención en el Juzgado de Control de Garantías, con la presencia del magistrado Vaccaroni; el fiscal del caso, Laureano Palacios; los acusados; y uno de los abogados defensores de ambos, Arturo Herrera Basualdo.
En la ocasión, el investigador Palacios solicitó al juez que ambos continúen privados de la libertad. Pasadas las 11 del jueves se conoció la resolución de Vaccaroni, quien resolvió que Castro y Murúa sigan detenidos.
De acuerdo con la información a la que accedió El Ancasti, Castro será trasladado al Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de Miraflores, en el departamento Capayán, donde permanecerá encarcelado.
La situación de Murúa podría ser diferente. Es que la defensa pidió prisión domiciliaria para ella puesto que tendría un cuadro de hipertensión. Por esta razón, estaba previsto que a Murúa le realicen estudios médicos a los fines de poder establecer si puede o no estar detenida en la Unidad N° 2 de Mujeres.
Por otra parte, se conoció que este viernes se realizará la visualización de las imágenes que registraron las cámaras de seguridad. Según supo este diario, hay cuatro cámaras que tienen registros de lo que ocurrió el día del crimen.
En el contexto de la investigación que lleva adelante Palacios, se hará la pericia de ADN del cuchillo con el que habrían apuñalado a Ferreyra, que está secuestrado. La prueba se hará en el Laboratorio Satélite Forense del Poder Judicial, ubicado en el departamento Valle Viejo.
Con esto se busca determinar si el rastro genético encontrado en el arma blanca es coincidente con Castro y/o los involucrados en el suceso.
Planificación
El miércoles, Katya Salas, viuda de Ferreyra, expresó que el asesinato de su esposo ya estaba planeado y que el domingo 10 de septiembre los imputados Castro y Murúa buscaron matarlo directamente.
En una entrevista con este medio, Salas manifestó que el homicidio de Miguel Ángel “ya estaba planeado. (Castro) con la madre (por Murúa) fueron directamente a matar con dos armas blancas, un chicote y una pala”.
La mujer, además, indicó que “dos días antes, (Miguel Ángel) ya estaba amenazado de muerte y (Castro) le había pegado dos puntazos el mismo día que le robó el casco.
También tenemos testigos de eso”.
Pidió justicia para Ferreyra y mencionó que la investigación “va marchando bien”, de acuerdo con lo que se habló en la reunión en Fiscalía con el abogado querellante, Sebastián Ibáñez y el fiscal Palacios.
Además, se conoció que Salas brindó declaración testimonial el miércoles en el marco de la causa. Lo hizo en la Unidad Judicial N° 10.
Allí declaró que el asesinato de Ferreyra ya estaba planificado y que Castro había amenazado de muerte a Miguel Ángel dos días antes del crimen.
Hecho
Según los primeros testimonios, el suceso ocurrió en el barrio 140 viviendas, en el departamento Valle Viejo, cuando Miguel Ángel Ferreyra (28) discutió con Castro en inmediaciones de la casa de éste por el robo de un casco.
Supuestamente el cruce de palabras terminó cuando se trenzaron en lucha y Castro le dio uno o dos puntazos a la altura del corazón.
Ferreyra cayó herido. Fue trasladado al Hospital de Villa Dolores y de allí al Hospital San Juan Bautista de la Capital, a donde llegó sin vida y se dio intervención al fiscal de turno, que en ese entonces era Palacios.
Ferreyra vivía en el barrio Municipal, localidad de Santa Rosa, y Castro le había robado el casco de la moto y columnas de hierro que estaba instalando en el lugar donde construía su vivienda.
