RICARDO FIGUEROA, MÉDICO NEURÓLOGO
El profesional médico advirtió que la hipertensión, la obesidad, el sedentarismo y la mala alimentación son factores de riesgo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el accidente cerebrovascular, conocido mayormente como ACV, es la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad en adultos. En el país, según un informe presentado en junio de este año en la Cámara de Diputados de la Nación, se producen 120.000 anuales, cifra que equivale a alrededor de uno cada 4 minutos. De ellos, 40.000 personas quedan con alguna discapacidad. El 90% de los factores que aumentan el riesgo de padecerlo son modificables: hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, ingesta de alcohol, tabaco, baja actividad física o estrés.
Radio Ancasti se comunicó con el médico neurólogo Ricardo Figueroa, quien se refirió a la estadística a nivel local en cuanto a casos de ACV y a las causas que lo producen, “el accidente cerebrovascular viene en aumento, si bien nosotros no tenemos una estadística específica en Catamarca, a nivel nacional es más o menos entre 100.000 y 190.000 casos por año, nuestra provincia no escapa de estos datos”.
“Con respecto al porqué del aumento de estas cifras, está muy relacionado a lo que son los factores de riesgo, es decir, aquellas causas que pueden producir o favorecer la producción de un ACV, como por ejemplo la hipertensión, la obesidad, el sedentarismo, colesterol alto, triglicéridos altos, azúcar, cuestiones que se han visto en aumento justamente por la falta de actividad física, la dieta que ha empeorado este último tiempo. Todo esto hace que pueda ir aumentando esta cifra de factores de riesgo e influye en nuestras arterias y por supuesto, no queda alejado nuestro cerebro. Los tiempos que vivimos, las formas, los hábitos y las conductas contribuyen a este aumento”, continuó explicando el profesional.
Figueroa señaló que tanto en hospitales y sanatorios privados ingresan accidentes cerebrovasculares prácticamente todos los días y, advirtió que pueden darse en diferentes edades, “si bien puede darse a cualquier edad, existe un rango etario que es el más frecuente dentro del ACV que llamamos isquémico, es cuando se tapa una arteria en el cerebro y se da mayormente entre los 40 y 80 años. Luego existe el ACV hemorrágico y se produce un hematoma dentro de la cabeza debido a la ruptura de una arteria en el cerebro, puede ser por malformaciones vasculares, aneurismas y ocurre a cualquier edad.
Secuelas pos-covid
Respecto a la consulta acerca de si existen secuelas pos-covid referidas a los accidentes cerebrovasculares y, si existen secuelas pulmonares que producen algún tipo de migraciones, el doctor Figueroa dijo: “No podríamos decir que hay una relación directa, porque no hay ningún estudio que lo haya comprobado así. Se lo ha tratado de asociar con algún tipo de vacunas también, ya que algunas de ellas que se utilizaron para el COVID tenían mayor predisposición a trombofilias, que es la formación de coágulos.
Deportistas
Consultado acerca de los deportistas de alto rendimiento y el riesgo que tienen de padecer este tipo de patologías, el profesional médico expresó: “En el deporte siempre hay que tener muy presente que todo deportista de alta competición tiene que tener sus chequeos médicos de rutina, porque a veces hay algunas enfermedades o patologías que no dan demasiados síntomas, como por ejemplo la hipertensión. A veces la hipertensión no da síntomas y una persona resulta ser hipertensa de mucho tiempo, pero sucede que no se enteró nunca de que lo era así y sus arterias fueron deteriorándose y al empezar a hacer alguna alta competición puede ir sufriendo justamente alguna consecuencia como esta. En el deporte la recomendación puntual es el chequeo sí o sí cardiológico y neurológico».
Síntomas
El ACV suele manifestarse con dolor de cabeza fuerte y súbito, parálisis de alguna función del cuerpo y/o dificultad para hablar o comprender, entre otros síntomas.
El tratamiento habitual frente a ataques de tipo isquémico consiste en destapar la arteria afectada mecánicamente o a través de medicación endovenosa que debe aplicarse cuanto antes.
