ABERRANTE
Tras retirarla del lugar, los padres observaron manchas en la ropa interior de la menor de edad.
Una niña de 3 años fue llevada al hospital luego de que, tras retirarla de una guardería, la madre observó manchas “extrañas” en la ropa interior de su hija cuando la llevó al baño. La Fiscalía investiga el hecho bajo sumo hermetismo. La guardería bajo sospecha funciona en la zona este de la Capital.
Una joven pareja de 36 años llevó el jueves a la noche al Hospital Interzonal de Niños Eva Perón (Hinep) a su pequeña hija, de 3 años de edad, a quien habían retirado momentos antes de la guardería a la que asiste, por un presunto hecho de abuso sexual.
Según la información a la que tuvo acceso este diario, pasadas las 23.00, los padres de la pequeña, cuyos datos personal se reservan, ingresaron a la guardia del nosocomio y solicitaron a los médicos que le practicaran el protocolo de abuso sexual.
De acuerdo a los trascendidos, los progenitores les habrían dicho a los profesionales que pasadas las 22.00 habían retirado de la guardería a la niña.
Cuando llegaron al domicilio, le pidió a la mamá ir al baño. Al llevarla, la mujer se percató de que la ropa interior de la niña estaba manchada y ante la sospecha de que su hija había sido abusada, resolvió junto a su pareja llevarla al hospital para que fuera examinada.
Sin embargo, al llegar al centro de salud, los médicos se habrían negado a realizar el protocolo ya que los padres no habían realizado ninguna denuncia al respecto, por lo que le pidieron que se dirigieran a la Unidad Judicial N° 5 y denunciaran lo sucedido.
Siempre de acuerdo a la información oficial, pasada la 1 de la madrugada y luego de que el papá de la niña realizara la denuncia en el Precinto Judicial N° 5, llegó al hospital un sumariante acompañado de la médica ginecóloga del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) quien llevó adelante el protocolo de abuso sexual.
En paralelo a la pericia ginecológica, el hecho fue informado a la fiscal en turno, Jésica Miranda, quien impartió las directivas a seguir, entre ellas que se avanzara con el protocolo, cuyo resultado aguardaba conocer la investigación penal preparatoria.
Por otra parte, cuando los padres fueron consultados sobre si la niña se manifestó al respecto de lo sucedido con su ropa interior, trascendió que la pequeña se rehusaba a hablar.
