«Acá hay una mano negra, una pelea entre estudios jurídicos»

ROBERTO DAMBORIANA, DEFENSOR DE JUAN PABLO MORALES
Dijo que la confirmación del proceso fue una consecuencia lógica del fallo de la Corte «a pesar de que no hay pruebas» y que si no quedó detenido es «porque saben bien quién es mi defendido».
Roberto Damboriana, defensor del exjuez de cámara Juan Pablo Morales, dijo que éste «es víctima de una mano negra, una pelea entre estudios jurídicos», en el marco de la causa en la que la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán confirmó su procesamiento por presunto narcotráfico.

En el fallo, el Tribunal rechazó las apelaciones presentadas por la defensa y por la Fiscalía Federal, al tiempo que mantuvo el procesamiento por “comercio de estupefacientes».

Remarcó que, “-como lo sostuvo Juan Pablo Morales-, en la causa hay una mano negra que trabajó y está trabajando en su perjuicio. Una mano negra que yo no conozco pero que de acuerdo a lo que me dicen, es una combinación entre estudios jurídicos que está operando. Ya lo dijo el juez, que es una pelea de abogados».

Sostuvo además que «si quieren que sigamos adelante, vamos a profundizar, caiga quien caiga, y después de esto, vamos a ver si no iniciamos acciones legales. Todo depende de cómo se vaya dando el curso de la investigación».

En este contexto adelantó que «si del curso de la investigación surge alguna cosa que realmente no nos guste, vamos a ir a fondo porque se está comprometiendo a una persona que fue ministro de Seguridad, presidente de la Cámara penal, fiscal, y que no tiene fortuna. Tiene lo que ha ganado en su actividad profesional».

En ese sentido, dijo que «si tenemos que ir a un juicio oral, no habrá elementos suficientes como para condenar porque siempre estará el estado de duda, y queremos llegar a un sobreseimiento, sin duda».

La Cámara confirmó el procesamiento realizado en febrero por el juez Miguel Ángel Contreras y rechazó la apelación a ese fallo presentado por la defensa, al igual que a un pedido de sobreseimiento.

Paralelamente el fiscal Vehils Ruiz apeló el fallo de Contreras porque procesó a Morales sin prisión preventiva, a pesar de que «tuvo un rol esencial en la banda» narco.

En este contexto, Damboriana -con estudio jurídico en Buenos Aires-, remarcó: «En el derecho penal un simple indicio basta para que una persona sea procesada. O sea que cualquiera está al borde de una prisión preventiva. Si hay peligro de fuga, si se puede entorpecer la investigación, si el sospechoso no tiene arraigo entre otras razones, son razones para que se dicte la prisión preventiva».

Hizo hincapié en que «acá conocen a Juan Pablo, saben que es una persona de bien, que esto es una pelea de estudios jurídicos y por eso le habían dictado la falta de mérito. Pero si la Cámara dice ‘dicte la resolución’, y el juez tuvo que hacer una nueva resolución».

Por otra parte consideró que la Cámara entendió que no hay riesgos procesales y que no había razones para dictarle la prisión preventiva «porque no lo consideran peligroso».

En cuanto a los registros de conversaciones telefónicas que constan en el expediente y que relacionarían a Morales con una organización narco, aseguró: «La vinculación de la que se habla en las llamadas es de Morales como abogado con sus clientes, que es lo más lógico, para saber qué estrategia implementar en las defensas».

Comunicaciones
Los demás imputados en la causa son Sebastián Domingo “La Chancha” Frías, Marco Rearte, Ramón Gastón Emiliano “Carozín” Baigorrí y Roque Luis del Valle “La Bestia” Vizcarra, Pablo «Piquinino» Frías (hermano de «La Chancha”), Emilse Elizabeth Aráoz y Gabriel Lazarte.

Con ellos, según la misma defensa, Morales mantenía una comunicación regular por «cuestiones vinculadas a la profesión, como abogado defensor”.

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