«Ese día almorzamos los tres juntos y a la tarde lo vi en la morgue»

EL CRIMEN DEL POLICÍA DIEGO CHÁVEZ
María Eugenia Guerrero, pareja de la víctima, recordó los momentos previos al homicidio del efectivo policial.
El viernes 29 de abril de 2022, el policía Diego Chávez, su pareja María Eugenia Guerrero y la hija de ambos, una niña de ocho años, almorzaron juntos en la vivienda en la que convivían. Luego, Guerrero partió de la casa para asistir a su jornada laboral. Chávez, por su parte, se quedó en el domicilio porque más tarde iba a llevar a la hija al colegio.

Con el paso de las horas, cuando Guerrero culminaba su día de trabajo, se enteró de que algo había ocurrido con Chávez. En ese momento, no supieron decirle precisamente qué había sucedido con su pareja. Para ese entonces, en plena tarde de ese día, Chávez tenía una puñalada a la altura del tórax por un ataque que había sufrido por parte de José Javier Aguilar, presuntamente. Después, murió.

A más de un año del crimen del policía, Guerrero brindó una entrevista a El Ancasti y recordó ese 29 de abril. “Ese día yo salí primera (a trabajar), él quedó para llevarla a mi hija al colegio, porque él entraba después, y ya casi terminando mi jornada de trabajo, llega mi hermana a avisarme que, en teoría, él había tenido un accidente. No me sabían decir bien qué (había ocurrido). Me fui al Hospital San Juan (Bautista), no me dejaron entrar donde supuestamente lo estaban reanimando. Fue un viernes en el que almorzamos los tres juntos y, después, al caer la tarde, lo vi en la morgue”, comentó.

Guerrero, además, se refirió al contexto en que fue agredido Chávez, cuando intentaba ayudar a una mujer que era víctima de violencia supuestamente por parte de Aguilar. Esa mujer era pareja de Aguilar. “Me decían que él estaba en un procedimiento. Cuando yo llegué al San Juan decía ‘qué procedimiento si él es chofer de Bienestar Policial, donde no se hacen procedimientos’. Es como que yo no entendía de qué procedimiento me hablaban, y más en Valle Chico, nada que ver a su lugar (de trabajo)”, dijo.

En este sentido, Guerrero agregó que después intentaron explicarle que “él había ido a dejar unos remedios. Llevaba (a) una compañera a dejar unos remedios para otro policía que necesitaba. De ahí fue que, como la Policía de Valle Chico no asistió al requerimiento de la señora o del 911 que ella llamaba, los albañiles que estaban al frente en una obra, cuando vieron el móvil policial, ahí lo llamaron a él. Por eso él baja y va a ver qué es lo que pasa. Él acudió a ver por qué la mujer gritaba, qué es lo que estaba pasando y demás”.

Recuerdo
Guerrero y la hija recuerdan todos los días a Chávez y sienten su ausencia. “Es una constante desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir de nuevo. Él siempre fue un papá muy presente y una pareja que siempre estuvo. Entonces, es muy difícil porque siempre nos falta alguien, nos falta esa palabra; él estaba para nosotros, nos ayudaba. Él era todo para nosotros. Que de un día para el otro nos hayan arrancado así a él es extremadamente difícil. Lo estamos recordando en cosas que él diría o por situaciones, por ejemplo, la entrega de libreta de ella. Lo que él le hubiera dicho o lo que hubiéramos hecho por eso, en sus cumpleaños”.

Juicio
Por el asesinato de Chávez, José Javier Aguilar está imputado por el delito de “homicidio calificado por ser cometido contra un miembro de las fuerzas de seguridad”. Fue acusado por Federico Maturano, que por entonces era el fiscal de Instrucción N° 3.

Luego, la investigación siguió con Gabriela De Marcos, quien quedó a cargo de la Fiscalía N° 3. De Marcos finalizó la investigación junto a su secretario Federico Aldeco y elevaron la causa a juicio. Leonardo Carrasco, abogado querellante, explicó a este medio que se tiene que realizar el sorteo del juez director para el juicio por jurados con que se resolverá el caso. También dijo que junto a Guerrero están “muy satisfechos porque el criterio de la fiscal coincide con lo que esta representación pensó desde el primer momento de haber asumido, justamente, la representación de la víctima. La fiscal coincide con nuestra postura de que el señor Aguilar realmente quiso darle muerte (a Chávez) y quiso darle muerte porque se encontraba justamente contra una persona que pertenecía a las fuerzas policiales”.

Guerrero, por su parte, espera que el caso “se resuelva con celeridad” para que “se haga justicia y junto con mi hija podamos seguir, no sé cómo, pero avanzar en nuestras vidas, siempre con el recuerdo de Diego presente”.

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