La respuesta somos nosotros

EDITORIAL
En un contexto de grave crisis ambiental como consecuencia del calentamiento global y otros factores que amenazan la vida humana, animal y vegetal del planeta, se celebra hoy el Día Mundial del Medio Ambiente.

El cambio climático es el principal peligro, pero también hay otros, también producidos por la humanidad, que conllevan formidables riesgos cuya gravitación ya puede advertirse con fuerza. De hecho, el tema elegido para la presente conmemoración, la número 50 desde que el día fue instituido, es el de la contaminación de plásticos, un material altamente contaminante.

En coincidencia con la fecha se han dado a conocer estadísticas que revelan el impacto negativo. Más de 400 millones de toneladas se producen en el mundo cada año. Y la mitad de esa producción se diseña para un solo uso; es decir, es descartable. Si bien los plásticos de un solo uso pueden ser reciclables, solo se somete a ese proceso el 10 por ciento, por lo que entre 19 y 23 millones de toneladas de desechos plásticos terminan cada año como desperdicios en la tierra, ríos, lagos, mares y océanos.

La cifra de reciclado y reutilización de los plásticos es aún más baja en América Latina y el Caribe: apenas el 4,3 por ciento.

Los objetivos propuestos para esta conmemoración en el tema específico son prevenir y reducir la generación de residuos sólidos (plásticos) a partir del comportamiento ciudadano y el rediseño de los productos por parte de las industrias; incrementar la cobertura de recolección de residuos con el fin de evitar flujos al ambiente, al igual que el cierre de sitios inadecuados de disposición y quemas; y promover y fomentar el reciclaje de los materiales plásticos y las rutas circulares de los productos para mantenerlos en las cadenas de producción.

El Día Mundial del Medio Ambiente se celebra este año con la llegada de una científica argentina a un puesto clave en la lucha contra la degradación ambiental. Celeste Saulo asumirá en enero como secretaria electa de la Organización Meteorológica Mundial, que recopila el trabajo de las agencias meteorológicas nacionales para monitorear la evolución de los gases de efecto invernadero, el nivel del mar, las temperaturas, el deshielo de los glaciares y otros indicadores climáticos.

Saulo fue muy enfática respecto de la instancia crucial que vive la Tierra en estos momentos. Dijo que el planeta no tiene “un plan B” y criticó que algunos países con poder de decisión por el poder internacional que ostentan, no parecen entender el mensaje sobre los efectos de la emisión de los gases que producen el efecto invernadero.

De todos modos, dio un mensaje esperanzador. Señaló que no es demasiado tarde para cambiar el desenlace de la crisis climática. «No podemos observar esto como una película en la pantalla, estamos en la película y podemos cambiarla. Es nuestro papel. Es un deber”.

Y amplió con un frase que debe servir como un disparador para la acción: «No tiene sentido esperar una solución milagrosa que frene y revierta el cambio climático. La respuesta somos nosotros”.

Fuente: El Ancasti

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