En 1996 se autorizó la venta de esas tierras a una empresa argentina. Apenas se autorizó esa empresa argentina mutó su razón social a una empresa BRITÁNICA: Hidden Lake S.A. propiedad de Charles Barrington Lewis.
En 2012 se denuncia penalmente esa venta irregular ya que no se podía vender esas tierras a empresas extranjeras. Fue un fraude.
En 2016 el Procurador del Tesoro Carlos Balbín impulsa la anulación de la venta. El gobierno de Macri lo echa y lo remplaza por el abogado Bernardo Saravia Frías, amigo de MM.
En 2017 prescribe la causa por el paso del tiempo. Nunca se impulsò la nulidad. Se consagró la impunidad.
Ahora Alejandro Olmos le llevó todos los antecedentes al actual procurador del Tesoro, Carlos Zannini para que la causa vuelva al estado judicial y este territorio vuelva a ser de todos los argentinos.
